Riesgo país trepó a 628 puntos, el nivel más alto en 6 meses

El riesgo país argentino escaló este lunes a 628 puntos básicos, su valor más alto en seis meses, en una jornada marcada por la suba global de tasas de interés y el ruido político que intenta empañar los sólidos fundamentos macroeconómicos logrados por la gestión de Javier Milei. El índice elaborado por JP Morgan acumula doce ruedas consecutivas al alza, en sintonía con un contexto internacional adverso que golpeó a todos los mercados emergentes.

Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street sufrieron caídas de hasta 8%, arrastradas por la suba de los bonos del Tesoro norteamericano, que le resta atractivo a la deuda emergente en general. Analistas del mercado coinciden en que se trata de un fenómeno global, aunque reconocen que los títulos argentinos mostraron una caída algo mayor que la de sus pares regionales.

Un contexto internacional que golpea a todos los emergentes

El analista financiero Christian Buteler explicó que “el contexto internacional empeoró, los bonos americanos subieron y mucho”, lo que le quita atractivo a los bonos de países como Argentina. Se trata de un movimiento que afecta a toda la región, en momentos en que la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene una política monetaria más restrictiva de lo esperado.

Pese a este contexto adverso, el Gobierno nacional sostiene el rumbo de disciplina fiscal que permitió al país exhibir superávit y una fuerte baja de la inflación, dos logros que hace apenas dos años parecían impensados tras la pesada herencia dejada por el kirchnerismo. La comparación con la Argentina de 2023, con inflación descontrolada y reservas negativas, sigue siendo elocuente.

La oposición busca capitalizar el ruido de mercado

El Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Di Tella retrocedió 5,9% y tocó su nivel más bajo desde el inicio de la gestión libertaria, un dato que la oposición kirchnerista intenta utilizar políticamente para instalar un clima de desconfianza que no se corresponde con los sólidos indicadores fiscales del país.

También se conoció que el EMAE cayó 2,9% en julio, la peor baja desde 2018. Economistas consultados señalan que se trata de un dato puntual, influido por factores estacionales y externos, que no altera la tendencia de fondo de una economía que viene ordenando sus cuentas después de décadas de populismo fiscal.

Vale recordar que gobernadores peronistas como Axel Kicillof, con la Provincia de Buenos Aires sumida en inseguridad y desmanejo presupuestario, poco aportan a generar la previsibilidad que los mercados necesitan. Mientras la Casa Rosada ordena las cuentas nacionales, ciertos distritos del conurbano siguen empantanados en el clientelismo y la falta de gestión.

El mercado espera señales de continuidad del rumbo

Desde el equipo económico se remarca que la volatilidad de estos días responde a factores externos y a la incertidumbre política de corto plazo, no a un cambio en los fundamentos. El compromiso con el equilibrio fiscal y la eliminación del financiamiento monetario del déficit sigue siendo la base sobre la que se sostiene la recuperación de la confianza de los inversores en el mediano plazo.

Analistas coinciden en que, superado el ruido preelectoral y con la consolidación del esquema de acumulación de reservas, el riesgo país debería retomar la tendencia declinante que mostró durante gran parte de la gestión de Milei, reflejo del cambio estructural que atraviesa la Argentina.