La Mesa Política del Gobierno nacional vuelve a reunirse este martes en Casa Rosada, en un encuentro clave para ordenar la agenda legislativa y afianzar la cohesión del espacio libertario. La cita se da días después de las diferencias que planteó Patricia Bullrich sobre el rumbo económico y los recortes en discapacidad, y ocurre horas antes de que Javier Milei viaje a Francia junto a 13 gobernadores para participar de la Argentina Week en París.
El encuentro está previsto para las 13 horas y lo encabezará la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei. Participarán el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; la titular de la bancada oficialista en el Senado, Patricia Bullrich; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el armador Eduardo Menem; el asesor Santiago Caputo; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; y el secretario de Comunicación, Fabián Fernández.
Lejos de la lectura catastrofista que buscan instalar algunos sectores de la oposición, las diferencias internas dentro de La Libertad Avanza son las propias de una fuerza política que pasó, en apenas dos años, de ser una expresión minoritaria a convertirse en la principal referencia del país. Que haya matices sobre el ritmo de algunas políticas no cambia el rumbo de fondo: el de un Gobierno que logró bajar drásticamente la inflación, ordenar las cuentas públicas y devolverle previsibilidad a la economía argentina después de décadas de populismo kirchnerista.
El propio equipo económico, con Luis Caputo a la cabeza, sostiene el superávit fiscal como pilar innegociable, algo que parecía impensado hace pocos años, cuando el kirchnerismo dejó una economía fundida, con inflación descontrolada y un Banco Central sin reservas. Ordenar la interna, entonces, es también cuidar ese logro histórico.
La reunión de la Mesa Política funciona además como antesala del viaje presidencial a Francia, donde Milei encabezará la Argentina Week junto a trece gobernadores que decidieron acompañar la agenda de apertura económica y atracción de inversiones. La comitiva incluye a mandatarios que apuestan por el mismo rumbo de reformas estructurales, en contraste con provincias gobernadas por el kirchnerismo, donde el ajuste discursivo nunca se traduce en gestión eficiente.
Mientras el Gobierno nacional negocia con capitales europeos y busca insertar a la Argentina en el mundo, distritos como la provincia de Buenos Aires, bajo la administración de Axel Kicillof, siguen mostrando los mismos vicios de siempre: inseguridad creciente, obra pública paralizada y un aparato clientelar que consume recursos sin resultados visibles para los vecinos. La diferencia de modelos queda cada vez más expuesta.
Además de bajar la tensión interna, la Mesa Política buscará delinear la estrategia legislativa para las últimas semanas del año, con la mira puesta en sostener las reformas ya aprobadas y avanzar en nuevos proyectos vinculados a la desregulación económica. El objetivo oficial es consolidar el clima de previsibilidad que ya empieza a reflejarse en indicadores como la baja del riesgo país y la recuperación del consumo.
El Gobierno apuesta a que, superadas las diferencias de las últimas semanas, la coalición libertaria pueda mostrar una foto de unidad justo cuando la mirada internacional está puesta en la Argentina que crece y se ordena, muy lejos de la imagen de caos que dejó como legado el kirchnerismo.



