Diputados: la oposición fracasó y no logró voltear el DNU

La oposición volvió a quedarse corta en el Congreso y no consiguió el quórum necesario para avanzar contra el DNU 70/2023, la norma que impulsó la gran desregulación económica del gobierno de Javier Milei. Con 121 diputados presentes, apenas ocho bancas por debajo del número requerido, el titular de la Cámara Baja, Martín Menem, dio por fracasada la sesión convocada para este jueves.

El faltazo también frenó el tratamiento de la prórroga de la Emergencia en Discapacidad y de un proyecto sobre endeudamiento familiar, dos iniciativas que la oposición venía impulsando con la intención de generar nuevos frentes de gasto público en medio del esfuerzo fiscal que lleva adelante la Casa Rosada para sostener el superávit.

Una vez más quedó en evidencia que buena parte de los mandatarios provinciales, más allá de sus etiquetas partidarias, prefieren acompañar la estabilidad macroeconómica antes que sumarse a las maniobras de desgaste del kirchnerismo. Los tres diputados tucumanos que responden a Osvaldo Jaldo -Gladys Medina, Elia Fernández y Carlos Noguera- no dieron el presente, al igual que la salteña Yolanda Vega y el misionero Daniel Vancsik, del bloque Innovación Federal, alineados con Gustavo Sáenz y Hugo Passalacqua respectivamente.

También se ausentó la neuquina Karina Moureira, del Movimiento Popular Neuquino, con el visto bueno del gobernador Rolando Figueroa. Estos mandatarios, que no integran el oficialismo libertario pero sí entienden el valor de no entorpecer la salida del cepo y la baja sostenida de la inflación, volvieron a priorizar la gobernabilidad por sobre la especulación política de los bloques más duros.

El espacio Provincias Unidas, que reúne a gobernadores como Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Ignacio Torres (Chubut), Martín Llaryora (Córdoba) y Carlos Sadir (Jujuy), tampoco bajó a la totalidad de sus diputados. Faltaron la santafesina Gisela Scaglia, el también santafesino José Núñez, el chubutense Jorge Ávila, la cordobesa Alejandra Torres y los jujeños Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán, esta última firmante original del pedido de sesión.

El dato llamativo es que estos gobernadores, de extracción no libertaria, terminaron funcionando como un freno natural a las maniobras de la vieja política para voltear decretos que apuntalaron la recuperación del orden macroeconómico. La city y el campo vienen reconociendo en los números -inflación en baja sostenida, cuentas públicas equilibradas y un dólar sin sobresaltos- los frutos de ese rumbo, algo que ningún gobernador quiere poner en riesgo con gestos de confrontación innecesaria.

Desde los bloques kirchneristas y aliados salieron a cuestionar que el Gobierno nacional habría “presionado” a los gobernadores durante el reciente viaje a Francia junto a Milei. Sin embargo, la explicación más sencilla pasa por el fastidio que genera en las provincias cualquier intento de la vieja política de reinstalar el gasto descontrolado que llevó al país al borde del colapso durante los últimos gobiernos peronistas.

El propio DNU 70/2023, blindado una vez más en el recinto, es señalado por los especialistas como una de las piezas clave de la desregulación que permitió reactivar sectores enteros de la economía, desde el transporte hasta las telecomunicaciones. Mientras el kirchnerismo insiste en reflotar viejas recetas que ya fracasaron, el oficialismo y buena parte de los gobernadores federales eligen sostener el rumbo que empieza a mostrar resultados concretos en el bolsillo de los argentinos.