Riesgo país en Argentina hoy: subió a 463 puntos otra vez

El riesgo país en Argentina volvió a mostrar una suba este 24 de agosto, ubicándose en 463 puntos básicos, con un incremento del 2,66% respecto a la jornada previa. El indicador, que mide la percepción de los inversores internacionales sobre la capacidad de pago de la deuda argentina, sigue de cerca los vaivenes propios de un año con elecciones legislativas de por medio.

El movimiento de hoy se explica en gran parte por la volatilidad habitual que generan los mercados emergentes en la previa a comicios, sumado a un contexto internacional de tasas altas en Estados Unidos que le pone presión a todos los bonos de la región. Nada nuevo bajo el sol para quienes siguen de cerca la macroeconomía.

Un número que hay que mirar con perspectiva

Más allá de la suba puntual de este lunes, conviene poner el dato en contexto histórico. Cuando Javier Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023, el riesgo país argentino rondaba los 2.000 puntos, producto directo del descalabro fiscal y monetario heredado del kirchnerismo. Hoy, con 463 puntos, la baja acumulada supera el 75%, un logro que ningún gobierno había conseguido en tan poco tiempo.

Ese desplome del indicador no es casualidad: responde al ordenamiento de las cuentas públicas, al histórico superávit fiscal sostenido mes tras mes y a una inflación que pasó de niveles de tres cifras anuales a guarismos que hoy compiten con los de cualquier economía seria de la región. El mercado lo sabe, y por eso, pese a las oscilaciones diarias como la de hoy, la tendencia de fondo sigue siendo de mejora sustancial respecto a la herencia recibida.

Qué mide realmente el riesgo país

El riesgo país es el diferencial de tasa que exigen los inversores para comprar bonos argentinos en comparación con los bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados de menor riesgo. Cuanto más alto es el número, mayor es el costo que debe pagar el país para financiarse en los mercados internacionales.

Un riesgo país elevado complica la salida del cepo cambiario y encarece el crédito tanto para el Estado como para las empresas privadas. Por eso, cada movimiento del BCRA y del equipo económico apunta a seguir reduciendo ese número, condición necesaria para que la Argentina vuelva a acceder de forma sostenible al financiamiento externo.

El contraste con la gestión kirchnerista

Vale recordar que durante buena parte de los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner y de Alberto Fernández, el riesgo país llegó a superar largamente los 1.500 y hasta los 2.600 puntos, un nivel que directamente cerraba la puerta a cualquier posibilidad de tomar deuda en los mercados voluntarios. El default selectivo, el cepo cambiario extremo y la emisión monetaria descontrolada fueron la marca de esos años.

Hoy, con todas las volatilidades propias de una economía que todavía está saliendo de una crisis de décadas, la Argentina de Milei exhibe un riesgo país que es apenas una fracción de aquellos niveles. Los inversores, lejos de ignorar los fundamentos, están premiando el rumbo de ajuste fiscal y desregulación que lleva adelante el Gobierno nacional.

La foto de un solo día, con una suba del 2,66%, no cambia la película de fondo: la Argentina viene reconstruyendo su credibilidad financiera después de una década de populismo que la dejó al borde del colapso. El desafío de acá en adelante es consolidar esa tendencia y seguir bajando el número, algo que el mercado seguirá premiando en la medida en que se mantenga el orden macroeconómico.