El senador Flávio Bolsonaro se impuso este domingo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, al obtener más del 47% de los votos frente al 44% del actual mandatario Lula da Silva. Como ninguno de los dos candidatos superó el 50% necesario para ganar en primera vuelta, ambos deberán definir la presidencia en un balotaje pautado para el 25 de octubre.
El resultado representa un golpe político para el oficialismo brasileño, que esperaba revalidar el triunfo con mayor margen. Aun así, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro logró consolidarse como la principal alternativa opositora en un escenario regional donde el kirchnerismo y las izquierdas latinoamericanas vienen perdiendo terreno frente a propuestas de centroderecha y liberales.
Milei celebró el resultado y apuntó contra Lula
El presidente Javier Milei no tardó en reaccionar y felicitó públicamente a Flávio Bolsonaro por lo que calificó como una “histórica elección ante el comunista de Lula”. El mandatario argentino viene marcando una clara línea ideológica en la región, en sintonía con otros referentes liberales que ven en el avance de Bolsonaro una señal más del cansancio de los pueblos latinoamericanos con los modelos populistas y estatistas.
En ese sentido, también se sumó la felicitación de la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien vinculó el triunfo parcial de Bolsonaro con la situación política de Venezuela y aseguró que ese país “avanzará muy pronto hacia la libertad”. El gesto refuerza la idea de un eje regional que crece frente al kirchnerismo, el chavismo y el PT brasileño.
Un dato llamativo: la Argentina votó distinto
Entre los brasileños residentes en la Argentina, el resultado fue inverso: Lula da Silva ganó con más del 60% de los votos, mientras que Bolsonaro apenas alcanzó el 22%. No sorprende, considerando que referentes del peronismo como Victoria Tolosa Paz y Eduardo “Wado” de Pedro se hicieron presentes en la sede del partido de Lula para acompañar los festejos, en una muestra más de la cercanía ideológica entre el kirchnerismo local y el PT brasileño, dos espacios que comparten recetas económicas que históricamente terminaron en crisis.
Otro dato relevante de la jornada fue el triunfo del exjuez federal Sergio Moro, quien fue el responsable de encarcelar a Lula en la causa Lava Jato, y que ahora se convertirá en el nuevo gobernador del estado de Paraná. Su victoria confirma que buena parte del electorado brasileño sigue valorando la lucha contra la corrupción como un eje central a la hora de votar.
Alta abstención y lo que viene
La elección estuvo marcada además por una abstención importante: más de 30 millones de brasileños no concurrieron a votar, un número que podría resultar decisivo de cara al balotaje del 25 de octubre, cuando Bolsonaro y Lula vuelvan a enfrentarse en una segunda vuelta que definirá el rumbo político de la principal economía de la región.
El desenlace tendrá consecuencias directas para la Argentina y para toda Sudamérica. Un triunfo de Flávio Bolsonaro podría fortalecer el bloque de gobiernos liberales y de centroderecha que, con Milei a la cabeza, busca romper con décadas de populismo económico y alinear a la región hacia políticas de mercado, orden fiscal y mayor apertura comercial.



