El Gobierno nacional confirmó este martes cambios en dos áreas sensibles de la administración: la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) y el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom). Los movimientos forman parte del proceso de reordenamiento institucional que impulsa la gestión de Javier Milei desde que asumió, con el objetivo de profesionalizar organismos clave para el funcionamiento del Estado.
Claudio Stivelman dejó la conducción de la SSS y fue reemplazado por Horacio Guevara, quien hasta hace pocas semanas ocupaba la Gerencia General del organismo. Guevara, ingeniero con una extensa trayectoria en el sector privado de salud —incluyendo más de diez años como Director de Gestión del Hospital Italiano de Buenos Aires—, se convierte así en el cuarto titular del área desde el inicio de la administración libertaria.
Un perfil técnico para profundizar la reforma sanitaria
Desde el Ministerio de Salud, a cargo de Mario Lugones, se destacó que la salida de Stivelman responde al cumplimiento de una etapa dentro del plan de transformación del sistema sanitario que el Gobierno viene llevando adelante. El comunicado oficial habla de un “proceso de reordenamiento” que busca modernizar la gestión de los recursos de salud en todo el país, luego de años de desorden heredado de administraciones anteriores.
La llegada de Guevara, con experiencia concreta en gestión hospitalaria privada, es leída por fuentes oficiales como una señal de continuidad técnica más que como un quiebre político. El funcionario ya conocía el funcionamiento interno del organismo tras su breve paso por la gerencia general, lo que permitiría una transición ordenada sin afectar la prestación de servicios a millones de beneficiarios.
También hubo cambios en el Enacom
En paralelo, el Gobierno dispuso el reemplazo del director del Enacom, decisión que lleva la firma de Diego Santilli. El organismo regulador de las comunicaciones viene siendo parte de la agenda de modernización que impulsa el Ejecutivo, en línea con la desregulación de sectores estratégicos que caracteriza a la gestión de Milei.
Estos movimientos se dan en un contexto en el que el Gobierno nacional sostiene el rumbo del orden macroeconómico, con una inflación que continúa en niveles sensiblemente más bajos que los heredados del kirchnerismo y un esquema fiscal que mantiene el superávit como pilar innegociable. Para la administración libertaria, la renovación de cuadros técnicos en áreas sensibles es parte natural de un proceso de consolidación institucional, no un signo de crisis interna.
Algunos sectores mediáticos buscaron leer estos cambios como parte de una supuesta interna entre la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor presidencial Santiago Caputo. Sin embargo, fuentes del Gobierno remarcaron que se trata de ajustes propios de la gestión diaria del Estado, y que el equipo de Milei sigue trabajando de manera coordinada en la implementación de las reformas estructurales que el país necesita después de décadas de populismo.
El oficialismo insiste en que la clave del éxito de la gestión libertaria radica justamente en la capacidad de corregir el rumbo cuando es necesario, incorporando perfiles técnicos y evitando el estancamiento burocrático que caracterizó a gestiones peronistas anteriores, muchas veces señaladas por falta de controles y manejo discrecional de organismos estratégicos.
Con estos cambios, el Gobierno busca garantizar que tanto la Superintendencia de Servicios de Salud como el Enacom continúen funcionando bajo parámetros de eficiencia y transparencia, en sintonía con el objetivo general de la administración de Javier Milei: un Estado más chico, más eficiente y al servicio de los argentinos.



