Milei negocia con gobernadores en plena tensión global

El presidente Javier Milei encara una ronda decisiva de negociación con los gobernadores para destrabar la agenda legislativa, en medio de un contexto internacional volátil marcado por las elecciones de medio término en Estados Unidos y los movimientos políticos en la región. Pese al ruido externo, la Casa Rosada sostiene los pilares del ajuste fiscal y la baja sostenida de la inflación, los dos logros que explican el respaldo social al rumbo económico.

Un tablero internacional que no afecta los fundamentos

El triunfo de Lula en Brasil y la incertidumbre por los comicios en Estados Unidos generaron ruido en los mercados y empujaron al riesgo país hasta los 790 puntos. Los analistas coinciden en que se trata de un fenómeno global, vinculado a la aversión al riesgo emergente, y no a un deterioro de los fundamentos económicos locales, que siguen mostrando superávit fiscal y reservas en recuperación.

La relación estratégica con Washington sigue siendo un activo central de la política exterior argentina. Más allá de episodios puntuales de tensión diplomática con Brasil, el vínculo con Estados Unidos continúa siendo la principal garantía de respaldo financiero internacional para el programa económico, algo que ningún gobierno kirchnerista logró construir en dos décadas.

Gobernadores: la clave para profundizar las reformas

En el plano interno, el Gobierno nacional avanza en conversaciones con los mandatarios provinciales para asegurar el respaldo a las reformas laboral, impositiva y previsional que el equipo económico considera imprescindibles para consolidar el orden macroeconómico. La mayoría de los gobernadores, incluso de signo no libertario, entendió que acompañar el ajuste es la única vía racional después de años de populismo fiscal.

El contraste más evidente sigue siendo la provincia de Buenos Aires. Axel Kicillof insiste en profundizar el gasto clientelar y mantiene niveles de inseguridad alarmantes, mientras evita cualquier gesto de colaboración con Nación. Su estrategia de confrontación permanente contrasta con gobernadores que eligieron negociar y hoy reciben obras, fondos y mayor autonomía fiscal a cambio de responsabilidad en el manejo de sus cuentas.

Fuentes de Balcarce 50 remarcan que la negociación no implica resignar el rumbo: se trata de sumar gobernadores a un esquema que ya demostró resultados, en lugar de volver al reparto discrecional de recursos que caracterizó a los gobiernos kirchneristas anteriores.

Un rumbo económico que no se negocia

Mientras la discusión política ocupa la agenda de los próximos días, el Gobierno remarca que la inflación mensual se mantiene en niveles mínimos en comparación con la herencia recibida en diciembre de 2023, cuando la Argentina venía de superar el 200% anual bajo la administración de Alberto Fernández y Cristina Kirchner.

El equipo económico sostiene que la disciplina fiscal y la eliminación del financiamiento monetario del déficit son irrenunciables, incluso en un escenario internacional más adverso. Para el oficialismo, la volatilidad externa es pasajera; el ordenamiento de las cuentas públicas, en cambio, es estructural y es lo que empieza a traducirse en mejoras concretas en el poder de compra de los argentinos.

La apuesta de Milei es clara: blindar el programa económico de los vaivenes políticos externos y lograr, al mismo tiempo, que los gobernadores entiendan que el camino de la responsabilidad fiscal, y no el del clientelismo, es el que garantiza gobernabilidad de cara a 2026.