Flávio Bolsonaro habló desde EE.UU. y denunció persecución

El senador brasileño Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, rompió el silencio desde Estados Unidos y difundió un extenso comunicado en sus redes sociales donde denunció una “persecución ilegal y arbitraria” por parte del Poder Judicial de su país. El dirigente, que abandonó Brasil en medio de una ofensiva judicial en su contra, también apuntó contra la cadena Rede Globo por la cobertura que prepara para este fin de semana.

En el texto, Flávio aseguró que no está prófugo sino que decidió salir del país como forma de defender su posición política. “¡No salgo de Brasil, salgo por Brasil!”, escribió el legislador, en un mensaje claramente dirigido a su base de seguidores y al electorado bolsonarista que lo respalda desde hace años.

Acusaciones contra la Justicia brasileña

El senador relató que, apenas siete minutos después de conocerse los resultados electorales, ya existía una resolución judicial con medidas cautelares en su contra, algo que calificó como una decisión “basada en mentiras” y preparada de antemano. Según su versión, fue notificado de la causa recién doce horas después, en la vía pública, al salir de su residencia.

Este tipo de denuncias se enmarca en una estrategia discursiva que viene utilizando el bolsonarismo desde hace meses: presentar cada avance judicial como un capítulo más de una supuesta cacería política orquestada por el establishment brasileño, en un clima de fuerte polarización que todavía atraviesa la política de Brasil tras la salida de Jair Bolsonaro del poder.

El cruce con Rede Globo

Otro de los ejes del comunicado fue el enfrentamiento directo con Rede Globo, el principal grupo de medios de Brasil. Flávio contó que varios canales lo contactaron durante la semana, entre ellos la cadena que conduce el programa dominical Fantástico, que le había propuesto una entrevista exclusiva.

Sin embargo, el senador afirmó que puso una sola condición para aceptar: que la nota se emitiera completa, sin cortes ni temas vetados. Según su relato, fue en ese momento cuando la producción decidió abandonar la idea del reportaje.

“Si el mayor grupo de comunicación de Brasil está con miedo, no tiene la menor condición moral de juzgarme o intentar destruir mi reputación”, disparó el dirigente, anticipando que el programa emitirá igualmente un informe en su contra sin otorgarle derecho a réplica.

El episodio vuelve a poner en primer plano la tensa relación entre el bolsonarismo y los grandes medios tradicionales brasileños, un vínculo marcado por años de acusaciones cruzadas de censura, persecución y manipulación informativa. Mientras tanto, la salida de Flávio del país y su reaparición pública desde Estados Unidos suman un nuevo capítulo a la crisis política que atraviesa la familia Bolsonaro, con el expresidente Jair ya condenado y su entorno bajo constante escrutinio judicial.

El caso también reabre el debate sobre los límites entre la libertad de prensa y el derecho a réplica, en un contexto regional donde varios dirigentes de derecha vienen denunciando lo que consideran persecuciones judiciales motivadas políticamente, en paralelo a procesos que la Justicia de cada país presenta como investigaciones legítimas por delitos comprobados.