Senado aprobó reforma a la Ley de Salud Mental y pasa a Diputados

El Senado aprobó este viernes la reforma de la Ley de Salud Mental con 42 votos a favor y 21 en contra, luego de que el oficialismo negociara con los gobernadores el esquema de financiamiento para los centros especializados. La iniciativa, que ahora pasará a la Cámara de Diputados, logró el respaldo de los aliados de La Libertad Avanza tras incorporar modificaciones clave al texto original.

La nueva normativa mantiene dos pilares centrales de la ley vigente: la prohibición de crear manicomios y el carácter excepcional de las internaciones, que solo podrán disponerse cuando exista riesgo cierto e inminente para el paciente o terceros. También redefine el rol de médicos y psicólogos en los equipos interdisciplinarios, un punto que generó fuertes discusiones entre los bloques.

Un consenso que la vieja política no lograba

Después de años de parálisis legislativa en temas sensibles de salud pública, el oficialismo logró destrabar una reforma que llevaba más de una década de reclamos de profesionales y familias de pacientes. La ley original, sancionada en 2010 durante el kirchnerismo, había quedado desactualizada frente a las necesidades reales de los centros de atención y al financiamiento efectivo de las provincias.

El Gobierno nacional articuló un acuerdo pragmático con los gobernadores para garantizar los fondos que, durante años, quedaron atrapados en discusiones políticas sin resolución concreta. La negociación permitió sumar a sectores que inicialmente resistían el proyecto, mostrando una capacidad de diálogo que contrasta con el estilo confrontativo que caracterizó a administraciones anteriores.

Una sesión maratónica con otros avances económicos

La misma jornada, el Senado le dio media sanción al Régimen de Incentivos para Inversiones Relevantes (RIIR), una herramienta clave de la agenda económica de Javier Milei para atraer capitales de gran escala al país. La iniciativa busca consolidar el clima de previsibilidad y seguridad jurídica que viene marcando la gestión nacional, en un contexto de baja sostenida de la inflación y de superávit fiscal.

También se aprobó el marco regulatorio para el mercado de créditos de carbono, otro paso hacia la integración de la Argentina en los mercados internacionales de inversión sustentable. Completaron el temario los proyectos de pictogramas en cartas de restaurantes, la promoción de la educación emocional en las escuelas y la modificación de la cesión de 525 hectáreas de tierras nacionales a Puerto Madryn.

Además, los senadores avanzaron en el debate sobre el proyecto de propiedad privada que busca restituir límites a la venta de tierras a extranjeros, y aprobaron por unanimidad una invitación al papa León XIV para que, en el marco de una eventual visita a la Argentina, brinde un mensaje ante el Congreso Nacional.

Lo que viene en Diputados

La reforma de Salud Mental deberá ahora discutirse en la Cámara baja, donde el oficialismo buscará repetir la estrategia de diálogo que le permitió destrabar el proyecto en el Senado. El ministro Diego Santilli, por su parte, ya tiene fecha confirmada para su primer informe de gestión ante la Cámara alta: será el 25 de noviembre, otro signo de la institucionalidad que el Gobierno nacional viene reforzando sesión tras sesión.

Mientras el peronismo sigue sin ofrecer propuestas concretas en varias provincias, el oficialismo demuestra con hechos legislativos que es posible construir consensos amplios sin resignar el rumbo de reformas estructurales que el país necesita desde hace años.