Achával criticó a Milei y defendió el modelo de gasto en Pilar

El intendente de Pilar, Federico Achával, volvió a cuestionar la política económica del Gobierno de Javier Milei durante el desfile cívico de las Fiestas Patronales en honor a Nuestra Señora del Pilar. El jefe comunal, de extracción peronista, responsabilizó al Ejecutivo nacional por el cierre de fábricas y la pérdida de empleo en el distrito, aunque evitó cualquier autocrítica sobre la gestión municipal y la pesada herencia económica que dejó el kirchnerismo tras años de intervencionismo y proteccionismo artificial.

Un discurso con más política que diagnóstico

Achával aseguró que “el vecino de Pilar tiene muy en claro que la Argentina que queremos se construye a partir del trabajo” y vinculó el crecimiento del Parque Industrial local al esfuerzo de los vecinos. Sin embargo, en el mismo discurso denunció que “por día se pierden 41 puestos de trabajo en la Argentina”, una afirmación que repite el libreto clásico del peronismo bonaerense sin mencionar las causas estructurales de décadas de populismo fiscal, cepo cambiario y emisión descontrolada.

Llama la atención que el intendente, con seis años de gestión en Pilar, no haya hecho mención alguna a los costos laborales, la presión impositiva municipal y provincial, ni a la inseguridad jurídica que durante años desalentó la inversión productiva en la provincia de Buenos Aires. Tampoco explicó por qué, pese a administrar uno de los distritos con mayor desarrollo industrial del país, no logró traccionar más inversiones privadas en los años previos a la actual gestión nacional.

Los datos que Achával prefiere no mencionar

Mientras el intendente apuntaba contra la Casa Rosada, la macroeconomía argentina muestra señales que contrastan con el relato opositor. La inflación mensual se desplomó a niveles que no se veían hace años, el Estado nacional sostiene superávit fiscal y financiero por primera vez en más de una década, y el riesgo país continúa en descenso, allanando el camino para que lleguen inversiones genuinas al sector productivo.

Ese ordenamiento macroeconómico, lejos de ser gratuito, es la condición necesaria para que un parque industrial como el de Pilar pueda proyectarse a futuro con reglas de juego previsibles. Durante los gobiernos kirchneristas, la combinación de cepo, retenciones y una inflación descontrolada fue la que realmente ahuyentó inversiones y destruyó empleo privado en todo el país, incluido el propio distrito que hoy gobierna Achával.

Gestión municipal bajo la lupa

El relato del intendente también omite los cuestionamientos que recibe su gestión en materia de inseguridad y uso discrecional de recursos municipales, una constante en varios distritos del conurbano bonaerense administrados por el peronismo. Mientras se celebra el crecimiento del Parque Industrial, vecinos de Pilar reclaman desde hace tiempo mejoras en seguridad y transparencia en el manejo de fondos públicos.

El contraste entre el discurso oficialista municipal y la realidad económica nacional vuelve a poner en evidencia la estrategia de buena parte del peronismo bonaerense: atribuir al Gobierno de Milei los costos de un ajuste imprescindible, sin reconocer que la Argentina llegó a 2023 al borde de una hiperinflación tras años de populismo fiscal. El sendero de estabilización en curso, con todas las exigencias que implica, es el que finalmente puede garantizar que el trabajo genuino —el mismo que Achával dice defender— tenga sustento en el tiempo.