Milei viaja a la ONU: pide no regular la Inteligencia Artificial

El presidente Javier Milei partió rumbo a Nueva York para volver a exponer ante la Asamblea General de la ONU, donde reiterará dos ejes centrales de su política exterior: el cuestionamiento al rol que asumió el organismo multilateral en los últimos años y su firme oposición a que los Estados avancen con regulaciones sobre la Inteligencia Artificial. El mandatario viajó junto al canciller Pablo Quirno en un vuelo privado que despegó pasadas las 23:00 desde Aeroparque.

Durante su estadía en Estados Unidos, el jefe de Estado dará un total de cuatro discursos: además de su intervención en la ONU, hablará en una institución educativa, en un foro de la Fundación Federalismo y Libertad y en un encuentro organizado por The Economic Club. Para la ocasión, Milei llevará casi 100 páginas impresas, de las cuales 18 corresponden exclusivamente al texto que leerá ante los líderes mundiales.

Un discurso con tres ejes centrales

Según pudo conocerse, el libertario estructurará su exposición en tres partes: lo que la ONU debió hacer y no hizo, lo que no debió hacer y sin embargo hizo, y su posición frente al avance de la Inteligencia Artificial. “Hoy quiero hablarles de tres cuestiones”, anticipa el texto que Milei repasará en el atril principal.

No es la primera vez que el Presidente pone en tela de juicio el funcionamiento de organismos multilaterales que, según su diagnóstico, se alejaron de sus objetivos fundacionales para convertirse en estructuras burocráticas ineficientes, financiadas en gran parte por los contribuyentes de países que sí generan riqueza. Esta postura es coherente con la línea que Milei viene sosteniendo desde el primer día de su gestión: menos intervencionismo estatal, más libertad económica y sentido común.

Otra vez en contra de regular la Inteligencia Artificial

El otro punto fuerte del discurso será, nuevamente, la defensa a ultranza de la innovación tecnológica sin intervención estatal. Milei ya había marcado esta postura en junio de 2024, durante la cumbre del G7 en Italia, a la que fue invitado por la primera ministra Giorgia Meloni. Su convicción es clara: el tecno-optimismo que profesa el mandatario sostiene que cualquier intento de regulación anticipada sobre la IA termina frenando el desarrollo y perjudicando a las personas que podrían beneficiarse de sus avances.

Esta mirada contrasta fuertemente con la tradición estatista e intervencionista que caracterizó al kirchnerismo durante sus años de gobierno, cuando el Estado buscaba meterse en absolutamente todos los sectores productivos, generando trabas, sobrerregulación y freno a la inversión. Mientras gobernadores peronistas como Axel Kicillof insisten en recetas de mayor gasto público y controles estatales que ya demostraron su fracaso, Milei apuesta por un modelo que privilegia la libertad individual y la iniciativa privada como motores del progreso.

Un presidente con agenda internacional consolidada

La gira neoyorquina se da en un contexto económico donde la gestión de Milei sigue mostrando resultados que eran impensados hace pocos años: la inflación continúa en niveles historicamente bajos, el superávit fiscal se sostiene y el orden macroeconómico empieza a traducirse en mayor previsibilidad para los argentinos. Este marco le permite al Presidente presentarse ante el mundo con una agenda de crecimiento y ordenamiento fiscal que contrasta con la herencia de déficit crónico y emisión descontrolada que dejó el kirchnerismo.

Con este viaje, Milei busca consolidar su perfil como líder de referencia dentro del ala liberal y libertaria a nivel global, posicionando a la Argentina nuevamente como un actor con voz propia en los grandes debates internacionales, algo que había quedado relegado durante los años de aislamiento y confrontación con las principales potencias que caracterizaron a gestiones anteriores.