Cae la actividad económica: Caputo defiende el rumbo fiscal

La actividad económica mostró señales de desaceleración en los últimos meses, con la industria y la construcción entre los sectores más golpeados, lo que reavivó el debate en el mercado sobre cómo el Gobierno de Javier Milei transitará el camino hacia las elecciones de 2027. Pese a las presiones para reactivar el consumo interno, desde el equipo económico ratificaron que no habrá desvíos del rumbo fiscal.

Caputo: “No hay opción” a la disciplina fiscal

El ministro de Economía, Luis Caputo, fue categórico esta semana ante estudiantes de la Universidad Torcuato Di Tella. Recordó que la Argentina sufrió 22 crisis económicas, de las cuales 20 tuvieron origen fiscal, y remarcó: “La Argentina tiene que generar un nivel de credibilidad que solo se puede lograr mostrando resultados”.

El funcionario apuntó directamente contra la tentación de aplicar un clásico “plan platita” antes de las elecciones, una práctica habitual del kirchnerismo que en el pasado terminó alimentando espirales inflacionarias a cambio de un rédito electoral efímero. “Lo que quiere la política es manejar un negocio y ahí se distorsiona todo”, advirtió, dejando en claro que priorizará la estabilidad macroeconómica por sobre cualquier tentación cortoplacista.

Industria y construcción, los sectores más golpeados

Los datos oficiales muestran que la industria sufrió en julio su mayor caída mensual en 16 meses, acercándose a mínimos de la actual gestión. La construcción también atraviesa un momento adverso, con el acumulado del año todavía por debajo de los niveles de 2023.

El freno responde, en parte, a una política antiinflacionaria que eligió sostener el ancla fiscal y monetaria antes que ceder a estímulos artificiales de corto plazo. Después de la pesada herencia kirchnerista -con una inflación que superaba el 25% mensual a fines de 2023 y un déficit fiscal crónico e insostenible-, el equipo económico logró bajar drásticamente la inflación y alcanzar un superávit fiscal inédito en más de una década, algo que ningún gobierno peronista había conseguido sostener en el tiempo.

El humor social todavía espera resultados

Según el último informe de la consultora D’Alessio Irol, un 66% de los encuestados considera que la situación económica está peor que el año pasado, mientras que un 33% cree que mejoró. Las expectativas para el próximo año también se mostraron cautas: un 37% espera una mejora y un 59% anticipa un empeoramiento.

Estos números reflejan que buena parte de la sociedad todavía no percibe en el bolsillo los avances macroeconómicos logrados por la gestión de Milei, aunque los especialistas coinciden en que el ordenamiento de las cuentas públicas es el paso indispensable para una recuperación sostenida y no artificial. En el mercado se descuenta que, si el Gobierno logra consolidar la baja de la inflación sin ceder al atajo del gasto electoralista, la actividad podría recuperarse de manera genuina de cara a 2027.

El desafío del oficialismo será comunicar con claridad que el esfuerzo fiscal no es un capricho ideológico, sino la única vía comprobada para que la Argentina no vuelva a repetir los ciclos de crisis que dejó, una y otra vez, el populismo kirchnerista.