Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street tuvieron este lunes una jornada de fuerte recuperación, con subas de hasta 8% en dólares lideradas por el sector bancario, en un mercado que empieza a descontar la solidez del programa económico de Javier Milei pese a la volatilidad de corto plazo. El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires acompañó el rebote con una ganancia de 2,8%, hasta los 2.995.129 puntos.
Los bancos, otra vez protagonistas
El certificado de Banco Supervielle fue el más destacado, con un salto de 8,2%, seguido por Banco Macro (+5,2%), Banco Francés (+5,1%) y Grupo Galicia (+4,8%). El rebote no fue casual: estas acciones venían de acumular caídas cercanas al 10% durante las primeras tres semanas de agosto, por lo que buena parte del movimiento de este lunes responde a una recomposición técnica después del castigo previo.
Según explicó Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, los activos argentinos “iniciaron la semana con un sesgo positivo”, impulsados tanto por ese rebote técnico como por un contexto internacional “más benévolo para la deuda emergente”. Los bonos soberanos en dólares, de hecho, extendieron las subas que ya habían mostrado el viernes.
El riesgo país sigue firme, pero cerca de los 500 puntos
El indicador de riesgo país, que mide JP Morgan, había llegado a tocar los 499 puntos básicos durante la mañana, con los bonos Bonares y Globales subiendo en promedio 0,3%. Sin embargo, la suba de precios de los bonos del Tesoro de Estados Unidos —que redujo sus tasas de retorno— terminó jugando en contra del riesgo argentino, que cerró en 509 puntos, dos unidades por encima del cierre del viernes.
Aun así, conviene poner el número en perspectiva: hace apenas un año y medio, antes de que arrancara el ordenamiento fiscal de la actual gestión, el riesgo país argentino superaba largamente los 1.500 puntos, reflejo directo del descalabro macroeconómico heredado del kirchnerismo. La brecha entre aquel escenario de default virtual y los niveles actuales, más cercanos al umbral de los 500 puntos que permitiría a la Argentina volver a financiarse en los mercados voluntarios de deuda, es una de las señales más claras del cambio de rumbo.
Wall Street, sin tendencia definida
El comportamiento de los papeles argentinos se dio en un marco de Wall Street mixto: el Dow Jones de Industriales avanzó 0,3%, mientras que el Nasdaq retrocedió 0,8% por la debilidad del sector tecnológico. Los bonos del Tesoro estadounidense a diez años cedieron tres puntos básicos, hasta 4,70% anual, lo que ofrece cierta distensión también para la deuda de los países emergentes.
Para los analistas del mercado local, la clave de las próximas semanas estará en confirmar si este rebote es apenas un movimiento técnico o el inicio de una tendencia más sostenida, en línea con el superávit fiscal que el Gobierno nacional viene exhibiendo mes a mes y con la desaceleración de la inflación, dos variables que el propio mercado financiero reconoce como piso para cualquier recuperación duradera de los activos argentinos.



