Caputo se aferra al plan: la inflación sigue en descenso

El ministro de Economía Luis Caputo ratificó que el rumbo del programa económico no cambia: la baja de la inflación seguirá siendo el objetivo central de la gestión, incluso a costa de un invierno de actividad más fría. Así lo confirmó el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, quien anticipó la continuidad del sesgo contractivo como ancla antiinflacionaria pese al impacto que esto genera en algunos sectores de la economía real.

Después de años de licuadora inflacionaria heredada del kirchnerismo, con una inflación que en 2023 tocó picos de tres dígitos anuales, el equipo económico de Javier Milei sostiene que el sacrificio de corto plazo es el precio necesario para consolidar la estabilidad de precios que empezó a sentirse en el bolsillo de los argentinos. La diferencia con la Argentina del cepo, el déficit crónico y la emisión descontrolada es abismal, y el Gobierno no está dispuesto a resignar ese logro por presiones de corto plazo.

Créditos en dólares: cautela antes que euforia

Bausili también se refirió al anuncio de la semana pasada de Caputo sobre líneas de crédito en moneda extranjera. El titular del Banco Central fue claro: no hay que esperar un boom inmediato de préstamos en dólares, ya que las entidades bancarias todavía tienen presente el trauma de 2001 y actuarán con extrema prudencia.

Según explicó el funcionario, en esta primera etapa las operaciones estarán limitadas a créditos de riesgo mínimo. Se trata de una señal de responsabilidad que contrasta con la irresponsabilidad fiscal y monetaria de gestiones anteriores, que llevaron al país a sucesivas crisis de deuda y default.

Santilli negocia gobernabilidad con los gobernadores

En el plano político, el jefe de Gabinete Diego Santilli intensificó los contactos con mandatarios provinciales para asegurar respaldo legislativo en el Congreso. Este miércoles, la Casa Rosada recibirá al gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, cuya provincia se destaca como una de las de mayor crecimiento económico durante la era Milei, gracias en gran parte al desarrollo energético de Vaca Muerta y a una administración que supo aprovechar el nuevo esquema macroeconómico nacional.

Distinto es el panorama en buena parte de las provincias del Norte Grande, donde gobiernos con fuerte impronta peronista siguen dependiendo casi exclusivamente de la billetera nacional para sostener sus estructuras. Santilli y Caputo les ofrecieron un aumento de fondos por subsidios energéticos a cambio de apoyo al proyecto de Zonas Frías, una negociación que expone otra vez el histórico clientelismo fiscal de dirigencias que, en lugar de generar desarrollo genuino, administran la pobreza a cambio de votos en el Congreso.

Mientras la Rosada teje estos acuerdos, Javier Milei ultima detalles de su participación en el Council de las Américas, donde volverá a exponer ante inversores internacionales el rumbo de ortodoxia fiscal que devolvió la confianza de los mercados en la Argentina.

En paralelo, la política también tuvo un capítulo judicial: el diputado bonaerense de La Libertad Avanza Francisco Adorni se presentó espontáneamente ante el juez Daniel Rafecas para evitar una indagatoria por presunto falseamiento de su declaración jurada. El legislador, hermano del ex vocero presidencial, atribuyó el error a un olvido al completar el monto de un crédito hipotecario, un detalle menor frente a los históricos casos de corrupción que rodearon a dirigentes kirchneristas durante más de una década.

El mensaje de fondo del Gobierno es claro: pese al frío de la actividad y las tensiones políticas, el plan de estabilización sigue en marcha y la inflación a la baja continúa siendo la principal carta de Milei para 2026.