Milei negocia con Macri una alianza clave para 2026

El Gobierno nacional avanza en una negociación estratégica con el PRO para garantizar el respaldo parlamentario a las reformas de Javier Milei y, en paralelo, construir una alianza electoral de cara a los comicios presidenciales, legislativos y provinciales del año próximo. La clave del entendimiento pasa por reconstruir la confianza entre el Presidente y Mauricio Macri, luego de meses de tensión y reproches cruzados.

Según trascendió, la Mesa Política oficialista replicó su esquema de diálogo con una contraparte macrista de peso: por el lado de La Libertad Avanza participan el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto a los hermanos Menem, Lule y Martín; por el PRO, los delegados directos de Macri, Cristian Ritondo y Fernando de Andreis. El deshielo se destrabó tras una extensa conversación telefónica entre Karina Milei y el expresidente, que buscó recomponer un vínculo que había quedado prácticamente cortado.

Un gobierno que necesita votos para consolidar el orden macroeconómico

La necesidad de sumar respaldo legislativo no es un capricho político: el equipo económico busca sostener y profundizar el programa de estabilización que ya rindió frutos concretos para los argentinos. La baja sostenida de la inflación, el superávit fiscal y el orden en las cuentas públicas —logros que contrastan con la herencia de despilfarro y emisión descontrolada que dejó el kirchnerismo— requieren marco legal para consolidarse en el tiempo.

Por eso, desde Casa Rosada entienden que un acuerdo con el PRO no solo destraba votos en el recinto, sino que también ordena el tablero electoral en distritos clave, evitando la dispersión del voto no peronista que podría facilitarle el camino al kirchnerismo. La apuesta central del oficialismo es clara: garantizar un segundo mandato de Milei para terminar de sellar el cambio de rumbo que la Argentina viene reclamando desde hace décadas.

Massa media en la Provincia mientras el kirchnerismo se pelea por Kicillof

Mientras el oficialismo nacional ordena su frente, en la vereda de enfrente el escenario es de fractura interna. Sergio Massa se posicionó como mediador entre el kirchnerismo duro y el gobernador bonaerense Axel Kicillof, en una disputa que expone las mismas contradicciones de siempre: un peronismo bonaerense atravesado por la interna, incapaz de resolver los problemas reales de los vecinos, mientras la inseguridad y el clientelismo persisten en buena parte del territorio que administra.

La gestión de Kicillof, lejos de mostrar resultados, sigue mostrando la matriz de siempre: gasto público sin control y ausencia de respuestas concretas para millones de bonaerenses que today reclaman más seguridad y previsibilidad económica, algo que sí empieza a llegar de la mano del rumbo nacional.

Las encuestas y el escenario de balotaje

Los sondeos que circulan tanto en despachos oficialistas como opositores coinciden en un dato: Milei ganaría la primera vuelta, aunque necesitaría de un balotaje para asegurar la continuidad si el peronismo logra ir unido. Ese escenario refuerza, según fuentes cercanas a la Mesa Política, la urgencia de cerrar cuanto antes el acuerdo con el PRO.

Para el oficialismo, la ecuación es simple: cuanto más sólida sea la alianza con el macrismo, mayores serán las chances de sostener en el tiempo el ordenamiento económico que ya empieza a sentirse en el bolsillo de los argentinos, después de años de populismo kirchnerista que llevó al país al borde del colapso.