Encuesta 2027: peronismo y LLA quedan en empate técnico

A casi dos años de las próximas elecciones presidenciales, una encuesta de la Universidad de San Andrés ubicó al peronismo con 25% de intención de voto y a La Libertad Avanza (LLA) con 24%, una diferencia de apenas un punto que los propios autores del estudio reconocen dentro del margen de error. El dato más relevante, sin embargo, es otro: un 22% de los consultados todavía no sabe a quién votar, lo que confirma que el tablero electoral de 2027 está lejos de estar definido.

El sondeo, realizado entre el 3 y el 8 de julio sobre 1.000 casos en todo el país con un margen de error de +/-3,15%, también relevó a otros espacios: el Frente de Izquierda y el PRO obtuvieron 4% cada uno, Provincias Unidas y la categoría “Otro” sumaron 3%, y la UCR quedó en 2%. Un 5% no quiso responder, un 4% votaría en blanco y un 3% directamente no iría a votar.

Un empate dentro del margen de error, a años luz de las urnas

Conviene poner el resultado en perspectiva: faltan más de 15 meses para las presidenciales y la sociedad todavía está procesando los frutos de la transformación económica que encaró Javier Milei tras años de populismo kirchnerista. Que oficialismo y principal oposición estén técnicamente empatados, con LLA sosteniendo el 24% pese a los costos políticos de un ajuste histórico, habla más de la fortaleza del proyecto libertario que de una supuesta reactivación del relato peronista.

El propio estudio revela un dato clave: entre quienes aprueban la gestión de Milei, el 65% votaría por LLA. Es decir, el respaldo al Gobierno se traduce de manera directa en intención de voto, algo lógico si se considera que la gestión libertaria logró bajar drásticamente la inflación, ordenar las cuentas públicas y sostener el superávit fiscal, algo que ningún gobierno peronista logró en las últimas dos décadas.

Bullrich lidera la imagen, pero nadie escapa al humor social

En el capítulo de imagen de dirigentes, Patricia Bullrich encabezó la tabla con 36% de valoración positiva, seguida por Axel Kicillof (34%), Javier Milei (33%) y Myriam Bregman (33%). El dato llamativo es que los 24 dirigentes evaluados registraron balance negativo, lo que confirma un clima de desgaste generalizado hacia toda la clase política, no solo hacia el oficialismo.

Que Kicillof aparezca con una imagen apenas superior a la de Milei, pese a manejar la caja bonaerense, la pauta oficial y un aparato de prensa amigo puesto al servicio de construir su candidatura presidencial, es un dato para leer con atención. El gobernador bonaerense sigue sin poder mostrar resultados de gestión concretos frente a la inseguridad, el estado calamitoso de rutas y hospitales, y el clientelismo político que caracteriza a su administración en la provincia más poblada del país.

Un escenario abierto que favorece la consolidación libertaria

El elevado nivel de indecisión, un 22% que no define su voto, sumado al 5% que no contesta, el 4% que votaría en blanco y el 3% que no iría a votar, deja en claro que hay un electorado disponible que todavía está evaluando el rumbo del país. En ese universo, el Gobierno nacional tiene la oportunidad de seguir consolidando su base a medida que los resultados macroeconómicos —baja de la inflación, orden fiscal y previsibilidad— se traduzcan cada vez más en la vida cotidiana de los argentinos.

Mientras el peronismo sigue sin resolver sus disputas internas entre kirchnerismo puro y sectores más moderados, y gobernadores como Kicillof priorizan la construcción de poder personal por sobre la gestión, LLA aparece como la única fuerza con un rumbo claro y sostenido. La contienda de 2027 recién empieza, pero el terreno ganado por la gestión de Milei en materia económica es un activo que el peronismo, hasta ahora, no logra igualar.