Argentina y España ya están instaladas en Nueva Jersey a dos días de disputar la final del Mundial 2026, que se jugará el próximo domingo en el mítico MetLife Stadium. La expectativa crece hora a hora entre los hinchas argentinos, que agotaron vuelos hacia Estados Unidos pese a los costos elevados, en una nueva demostración de la pasión albiceleste que trasciende fronteras.
El equipo de Lionel Scaloni llegó a esta instancia tras una ajustada victoria ante Inglaterra, sosteniendo el nivel competitivo que lo llevó a la gloria en Qatar 2022. Del otro lado, España asoma como un rival de peso: alcanzó su primera final mundialista desde 2010 luego de superar con solidez a Francia y exhibe la defensa más sólida del torneo, con apenas un gol recibido en toda la competencia.
Conferencias y expectativa en Nueva Jersey
Ambas delegaciones brindarán hoy sus conferencias de prensa previas al partido decisivo. Como ocurrió en la previa de la final de Qatar 2022, Dibu Martínez volverá a acompañar a Scaloni en el atril, un ritual que los hinchas ya asocian con los momentos más trascendentes de esta Selección campeona del mundo.
La gran incógnita pasa por la formación titular que elegirá el entrenador de Pujato. Con Lionel Messi disputando lo que sería su último Mundial y una nueva generación de jugadores curtidos en el título de 2022, la Argentina llega a esta final con la experiencia de saber lo que significa levantar la Copa en tierras norteamericanas.
Un árbitro con historia con la Selección
La FIFA designó al esloveno Slavko Vincic, nacido en Maribor en 1979, para dirigir la definición del domingo. Se trata de un árbitro con extensa trayectoria internacional: es árbitro FIFA desde 2010 y acumula más de 113 partidos en 39 competiciones diferentes alrededor del mundo.
Vincic ya tuvo un cruce con la Selección argentina: fue el juez de la sorpresiva derrota ante Arabia Saudita en la primera fecha de Qatar 2022, un partido que la Scaloneta transformó en el punto de partida hacia la gloria. Su carrera también incluye un episodio judicial en 2020, cuando fue detenido brevemente en Bosnia y Herzegovina en el marco de una redada policial, aunque fue liberado esa misma noche sin cargos, tras declarar únicamente como testigo del operativo.
Con Lamine Yamal buscando su primera consagración mundialista y Messi peleando por cerrar su carrera de la mejor manera posible, la final del domingo promete ser una de las más recordadas de la historia reciente del fútbol. Todo el país sigue de cerca cada detalle de la preparación, con la ilusión intacta de ver a la Argentina levantar por segunda vez consecutiva el trofeo más codiciado del deporte mundial.
Mientras la Selección afina los últimos detalles tácticos en suelo estadounidense, millones de argentinos ya organizan la manera de seguir el partido, en bares, plazas y hogares de todo el territorio nacional, con la certeza de que, gane o pierda, esta generación ya escribió páginas doradas para el fútbol argentino.





