Incidentes en la marcha por los jubilados generan enfrentamiento entre el Gobierno y la oposición de izquierda

El incendio de un patrullero de la Ciudad de Buenos Aires y los ataques a ambulancias del SAME durante la marcha por los jubilados han desatado una fuerte polémica entre el Gobierno porteño y la oposición de izquierda. La controversia comenzó luego de los incidentes ocurridos en las cercanías del Congreso, donde varios vehículos policiales fueron vandalizados y algunas ambulancias fueron atacadas mientras intentaban asistir a los heridos. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, acusó a los manifestantes de formar parte de un “sistema organizado” detrás de los disturbios, y aseguró que más de la mitad de los 94 detenidos tenían “graves antecedentes penales”.

En contraste, desde la izquierda se difundió un video en redes sociales en el que un manifestante señala el patrullero incendiado y denuncia que se trató de “una provocación”. La polémica se intensificó debido a las diferencias en las versiones de los hechos. Según fuentes policiales, el patrullero incendiado, perteneciente a la comisaría 1, no formaba parte del operativo de seguridad en el Congreso, sino que realizaba tareas de prevención en su sector asignado. Al encontrarse rodeado por manifestantes, el oficial a cargo se vio obligado a apagar el motor del vehículo y retirarse del lugar para evitar un enfrentamiento, momento en que el patrullero fue vandalizado y posteriormente incendiado.

Este ataque al patrullero fue uno de los seis vehículos policiales (dos patrulleros y cuatro motos) que resultaron irrecuperables a causa de los daños sufridos. El costo de un patrullero es de 55 mil dólares, mientras que el de una moto alcanza los 25 mil dólares. La violencia también se desató contra las ambulancias del SAME, que intentaban asistir a los heridos durante la manifestación. El titular del SAME, Alberto Crescenti, denunció que las ambulancias fueron atacadas con piedras mientras trabajaban en las inmediaciones del Congreso. “Es inadmisible” que un equipo de emergencia sea agredido mientras realiza su trabajo, especialmente cuando se trataba de asistir a un herido grave, como el caso de un hombre con un traumatismo grave de cráneo.

Crescenti subrayó la gravedad de la situación en declaraciones radiales: “La ambulancia es intocable, el equipo es intocable”, y agregó que no podía entender cómo, mientras intentaban salvar vidas, se enfrentaban a la violencia de los manifestantes. Este incidente ha generado un fuerte rechazo tanto por parte del Gobierno porteño como de los trabajadores de la salud, quienes exigen mayor protección y respeto durante sus labores en situaciones de emergencia.

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