YPF avanza en desprendimiento de yacimientos maduros y fortalece infraestructura para Vaca Muerta

YPF continúa con su estrategia de enfocarse en la producción no convencional y avanzar en la infraestructura clave para la extracción y transporte de petróleo en Vaca Muerta, mientras se desprende de activos maduros tradicionales. En línea con este plan, la compañía dirigida por Horacio Marín concretó la cesión definitiva de sus áreas convencionales en la provincia de Santa Cruz a la firma estatal local Fomicruz, consolidando así su giro hacia los recursos no convencionales. “Este es un paso más en nuestro objetivo de concentrar los esfuerzos en activos que aseguren crecimiento y sostenibilidad en el mediano y largo plazo”, indicaron desde la empresa.

Paralelamente, YPF adquirió el 15% del oleoducto que había inaugurado junto a Tecpetrol en 2017, pagando 15 millones de dólares por la participación que pertenecía a la petrolera del grupo Techint. Con esta operación, YPF pasó a tener el 100% del ducto de 88 kilómetros que conecta el yacimiento no convencional Loma Campana, en Neuquén, con Lago Pellegrini, en Río Negro. “Este oleoducto, con capacidad para transportar 25.500 metros cúbicos de crudo, es una pieza clave para consolidar el transporte eficiente del petróleo producido en Vaca Muerta”, explicaron desde la compañía. Además, la compra se financió parcialmente con un pago en efectivo de 1,4 millones de dólares, mientras que el resto fue compensado mediante obligaciones de pago asumidas en el marco del Acuerdo de Servicios de Transporte Firme del Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) – Tramo 1.

El proyecto VMOS, que prevé una inversión total de 2.500 millones de dólares y tiene como objetivo operar completamente para 2027, es un consorcio liderado por YPF que incluye también a otras empresas que operan en Vaca Muerta, como Pan American Energy, Vista, Pluspetrol y Pampa Energía. En conjunto, negocian un préstamo sindicado de 1.700 millones de dólares con bancos internacionales como Citi, Deutsche Bank, Itaú, JP Morgan y Santander. Se trata del primer crédito de esta magnitud financiado desde el exterior para un proyecto argentino en años recientes, lo que refleja la apuesta por consolidar la infraestructura de transporte que facilite el crecimiento de la producción no convencional en uno de los principales yacimientos del país.