Milei abrió dos plantas de litio en Catamarca

El presidente Javier Milei encabezó este miércoles la inauguración de dos nuevas plantas de producción de carbonato de litio en Catamarca, operadas por la minera Río Tinto, en un acto que confirma el avance de las inversiones extranjeras en la Argentina del superávit fiscal y la estabilidad macroeconómica. El mandatario destacó el potencial del triángulo del litio y remarcó que el país volvió a ser un destino confiable para el capital internacional.

Durante su discurso, Milei puso el foco en la actividad minera como motor de desarrollo regional y generación de empleo genuino, en contraste con años de estancamiento productivo bajo gobiernos kirchneristas que ahuyentaron inversiones con cepo, impuestos distorsivos e inseguridad jurídica. El Presidente evitó referirse a la coyuntura política brasileña vinculada a la salida del país del excandidato Flavio Bolsonaro, concentrando su mensaje en los logros económicos y el rumbo minero.

Catamarca, en el centro del boom del litio

La provincia se consolida como uno de los polos estratégicos de la minería argentina, con Río Tinto sumando producción en un contexto de reglas claras y previsibilidad cambiaria. El Gobierno nacional insiste en que el RIGI, el régimen de incentivos para grandes inversiones, es clave para atraer proyectos de esta magnitud y generar divisas genuinas sin necesidad de endeudamiento.

Con la inflación controlada y el superávit fiscal sostenido, la gestión de Milei muestra que el ordenamiento macroeconómico empieza a traducirse en obras concretas en el interior productivo. Catamarca, históricamente relegada, hoy recibe inversiones millonarias que antes resultaban impensadas por la inestabilidad heredada del kirchnerismo.

La oposición, otra vez contra las inversiones

Mientras el Presidente celebraba la apertura de las plantas, el diputado de Unión por la Patria Juan Grabois presentó un proyecto de ley de “Inviolabilidad de la Propiedad Pública”, orientado a dificultar futuras privatizaciones y endurecer la venta de activos estatales. La iniciativa busca blindar empresas y tierras del Estado exigiendo mayorías agravadas, una estrategia que el oficialismo interpreta como un nuevo freno kirchnerista a la apertura económica.

En paralelo, el diputado Diego Giuliano cuestionó al Presidente por su postura frente al resultado electoral en Brasil, acusándolo de “mal perdedor” y denunciando una supuesta complicidad del Gobierno argentino en el traslado de Bolsonaro hacia Estados Unidos. Desde el oficialismo señalan que se trata de una maniobra de distracción del kirchnerismo para desviar la atención de los verdaderos logros de la gestión: orden fiscal, baja de la inflación y reactivación de sectores productivos como la minería.

Un contraste con la gestión peronista

Mientras en Catamarca se inauguran plantas con inversión extranjera directa, en distritos gobernados por el peronismo bonaerense, como el de Axel Kicillof, persisten los reclamos por inseguridad, falta de obras y manejo discrecional de fondos públicos. El contraste entre el modelo de apertura y previsibilidad que impulsa la Casa Rosada y el estancamiento asociado a gestiones kirchneristas vuelve a quedar expuesto en cada anuncio de inversión productiva.

Para el Gobierno nacional, el acto en Catamarca es una muestra más de que el programa económico de Milei, pese a las resistencias de la oposición y los intentos de frenar privatizaciones y reformas, empieza a traducirse en hechos concretos: más producción, más empleo y más confianza internacional en la Argentina.