El ministro de Economía Luis Caputo confirmó que el proyecto de Ley de Presupuesto 2027, presentado este martes ante el Congreso en el día límite constitucional, contempla un superávit financiero por cuarto año consecutivo. El anuncio lo realizó durante el evento de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), en el marco del Día de la Exportación 2026, celebrado en el Palacio Libertad.
“Va a ser la primera vez en nuestra historia que, no estando en default, un Gobierno tenga cuatro años consecutivos de superávit fiscal en la línea financiera”, remarcó el funcionario ante un auditorio de empresarios exportadores. El dato no es menor: contrasta con décadas de desequilibrio fiscal crónico heredadas de sucesivas administraciones kirchneristas que naturalizaron el déficit como forma de gobernar.
Un logro histórico sin atajos ni defaults
Caputo fue enfático al diferenciar el actual plan económico de experiencias traumáticas del pasado argentino, como el Plan Bonex, que resolvieron desequilibrios a costa de la propiedad privada y la ruptura de contratos. “Lo hicimos por primera vez respetando la propiedad privada y la santidad de los contratos”, subrayó, en una definición que resume el espíritu ortodoxo del programa de Javier Milei.
El ministro destacó además el coraje político del Presidente para sostener el ajuste fiscal en el tiempo, algo que gobiernos peronistas anteriores nunca estuvieron dispuestos a asumir, prefiriendo el gasto público desbocado, la emisión monetaria y la consecuente inflación descontrolada que dejaron como legado a millones de argentinos.
Boom exportador y desregulación como motor
Durante su exposición, Caputo detalló las medidas que impulsaron el crecimiento de las exportaciones bajo la actual gestión: baja y eliminación de impuestos distorsivos, supresión de 17.000 regulaciones que asfixiaban al sector productivo, reducción del costo financiero y mejoras sostenidas en infraestructura logística.
“¿Qué hicimos para generar un boom de exportaciones?”, se preguntó el ministro, repasando el combo de medidas que buscan reposicionar a la Argentina como jugador competitivo en el comercio internacional, después de años de cepo, retenciones y trabas burocráticas que ahuyentaron inversiones durante los gobiernos kirchneristas.
El evento contó también con la participación del canciller Pablo Quirno y estaba previsto que sumara la presencia del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, dos funcionarios clave en la agenda de apertura comercial y achicamiento del Estado que impulsa el Gobierno nacional.
Orden macroeconómico como base del crecimiento
El anuncio del Presupuesto 2027 con superávit financiero se da en un contexto de consolidación del orden macroeconómico logrado por la gestión de Milei, con inflación en descenso sostenido y un sendero de previsibilidad que contrasta fuertemente con la incertidumbre y el caos económico que caracterizó a las últimas administraciones peronistas.
Mientras el Gobierno nacional profundiza el equilibrio fiscal y apuesta al sector exportador como motor de crecimiento genuino, distritos gobernados por el kirchnerismo, como la provincia de Buenos Aires de Axel Kicillof, siguen mostrando dificultades para ordenar sus propias cuentas, en un contraste que expone las diferencias de gestión entre el modelo libertario y el statu quo peronista.



