Diputados avanzó con debate sobre moras y discapacidad

La Cámara de Diputados vivió este miércoles una sesión cargada de tensión política: la oposición logró emplazar al oficialismo para que dos proyectos polémicos —la prórroga de la emergencia en discapacidad y una batería de iniciativas sobre morosidad de las familias— sean tratados en comisión en los próximos días. El resultado fue contundente en ambos casos, aunque dejó una curiosidad: apenas un legislador votó en contra del emplazamiento vinculado a las deudas familiares.

El bloque de La Libertad Avanza, que viene sosteniendo un discurso de orden fiscal y responsabilidad económica desde que Javier Milei asumió la Presidencia, había intentado correr el eje del debate hacia la cuestión de Malvinas. Sin embargo, la oposición kirchnerista y sus aliados dialoguistas se impusieron en los números y forzaron la discusión de temas que, más allá de la sensibilidad social que representan, encienden alarmas por su potencial impacto en las cuentas públicas y en el sistema crediticio.

Unanimidad en discapacidad, grieta en morosidad

El emplazamiento para tratar la prórroga de la emergencia en discapacidad se aprobó por unanimidad, un gesto que incluso el oficialismo acompañó, consciente de que se trata de un sector históricamente postergado por décadas de improvisación kirchnerista y ajustes discrecionales. El propio Gobierno nacional ya viene trabajando en mejorar las prestaciones dentro del esquema de orden fiscal que permitió, por primera vez en años, sostener superávit sin licuar el gasto social de manera arbitraria.

Distinto fue el clima con el proyecto sobre moras familiares, donde la discusión estuvo lejos de ser pacífica. Legisladores libertarios advirtieron que ciertas iniciativas para “aliviar” deudas podrían terminar desalentando el crédito y encareciendo el financiamiento justo en un momento en que la baja de la inflación y la estabilidad macroeconómica empezaron a devolverle previsibilidad a los bolsillos de los argentinos. Aun así, el emplazamiento avanzó con un solo voto en contra, en una votación que dejó en offside al oficialismo frente a un bloque opositor decidido a marcar la agenda.

Gelblung, la interna y el cartel que generó ruido

La sesión también tuvo su costado de color político. El diputado Alejandro “Chiche” Gelblung protagonizó un cruce que dividió al recinto con declaraciones que no cayeron bien en varios sectores, más allá de las bancadas. En paralelo, circuló entre las bancas un cartel que comparaba la gestión de Javier Milei con la de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, en alusión a los procesos de ajuste y reordenamiento económico que ambos líderes encararon en contextos de crisis heredada.

Para el oficialismo, la comparación no es casual: así como Thatcher debió enfrentar años de estancamiento y sindicalismo obstruccionista para reordenar la economía británica, Milei viene desmontando un modelo kirchnerista que dejó una inflación descontrolada, un Banco Central quebrado y un Estado sobredimensionado e ineficiente. Los resultados, remarcan desde LLA, ya se ven: inflación en baja sostenida, superávit fiscal genuino y una macroeconomía que empieza a ordenarse después de años de populismo.

La estrategia opositora y el desafío hacia adelante

Desde el oficialismo se lee este tipo de maniobras parlamentarias como parte de una estrategia del kirchnerismo y sus aliados para desgastar la gestión con iniciativas de alto costo fiscal, sin ofrecer financiamiento genuino ni plan alternativo serio. La discusión ahora se traslada a las comisiones, donde el Gobierno buscará imponer matices que eviten poner en riesgo el equilibrio de las cuentas públicas, uno de los pilares centrales del programa económico de Milei.

Con la macroeconomía dando señales positivas y la desconfianza heredada del kirchnerismo cada vez más lejana, el desafío para la Casa Rosada será sostener el rumbo sin ceder terreno a proyectos que, aunque bien intencionados, podrían comprometer los logros alcanzados en materia de estabilidad y previsibilidad.