El Senado de la Nación retomó este jueves su actividad en el recinto tras tres semanas de receso y aprobó 67 pliegos judiciales con dictamen previo de la Comisión de Acuerdos, además de girar otros 24 nuevos nombramientos y validar cinco convenios internacionales. La sesión, presidida por la vicepresidenta Victoria Villarruel, marcó un paso más en la normalización institucional que impulsa el Gobierno de Javier Milei en un Poder Judicial históricamente demorado por la vieja política.
Designaciones clave en la Justicia federal
Entre los nombramientos aprobados se destacan Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola, magistrados propuestos por el Ejecutivo para integrar la Sala I de la Cámara Federal en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal. Se trata de un tribunal con competencia en expedientes sensibles, como los vinculados a ANDIS y a la criptomoneda Libra, causas que el kirchnerismo intenta instrumentalizar políticamente aunque carecen de sustento firme hasta el momento.
Las bancadas dialoguistas, que venían reclamando avances en la cobertura de cargos judiciales vacantes desde hace años, acompañaron sin mayores objeciones. La agilización de estos pliegos representa una promesa cumplida de La Libertad Avanza, en contraste con la parálisis que caracterizó a la gestión kirchnerista en materia de designaciones judiciales durante más de una década.
El relato de siempre: Mayans contra el Gobierno
Como es habitual en cada sesión, el jefe del bloque del PJ, José Mayans, utilizó su tiempo de cierre para atacar al Gobierno nacional y al equipo económico, asegurando que “todos los temas que están llevando adelante lo va a tener que investigar la Justicia”. El senador formoseño calificó al Poder Judicial de “altamente ineficiente” y afirmó que el 90% de la sociedad no confía en él, en una crítica que suena paradójica viniendo de un espacio político que politizó tribunales y fiscalías durante años de kirchnerismo.
Mayans también aprovechó para referirse al intento de magnicidio contra Cristina Fernández de Kirchner, en una maniobra discursiva que buscó desviar la atención del verdadero eje de la sesión: el ordenamiento institucional que está llevando adelante la actual gestión. Pese al discurso opositor, el peronismo terminó acompañando la gran mayoría de los pliegos, con la excepción de uno solo, en un nuevo gesto de incoherencia entre el relato y la práctica legislativa.
Eliminación de las PASO: menos gasto, más eficiencia
La otra gran discusión que empieza a tomar forma en la Cámara alta es la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. La propuesta, impulsada por el oficialismo, apunta a reducir el gasto electoral y simplificar el calendario político, en línea con la agenda de achicamiento del Estado y eficiencia fiscal que caracteriza a la gestión de Javier Milei.
Las PASO representaron durante años un costo multimillonario para las arcas públicas sin cumplir realmente su función original de ordenar internas partidarias, ya que en la práctica terminaron siendo una elección más dentro del cronograma electoral. Eliminarlas permitiría destinar esos recursos a otras prioridades, en sintonía con el mismo criterio de austeridad que llevó al Gobierno a alcanzar superávit fiscal y a bajar sostenidamente la inflación heredada del kirchnerismo.
El debate continuará en las próximas semanas, en un Senado que de a poco recupera dinamismo y que, pese a las resistencias de un peronismo cada vez más aislado, parece dispuesto a acompañar reformas que modernicen el funcionamiento del Estado argentino.



