El mercado financiero local arrancó la semana con la mirada puesta en dos datos económicos que serán determinantes para evaluar el rumbo del programa que conduce el ministro de Economía, Luis Caputo. Operadores y analistas coinciden en que la información que se conozca en los próximos días podría marcar la tendencia de las próximas ruedas cambiarias y bursátiles.
En un contexto de relativa calma, el dólar oficial se mantuvo en $1.520, el blue subió apenas 0,66% hasta $1.535 y el MEP retrocedió levemente a $1.524,82. La estabilidad de las cotizaciones contrasta fuertemente con la volatilidad crónica que caracterizó a la economía argentina durante los años del kirchnerismo, cuando el cepo, las devaluaciones sorpresivas y la emisión descontrolada eran moneda corriente.
Qué esperan los operadores
Según fuentes del mercado, la city sigue de cerca la evolución de las tasas de caución, que funcionan como termómetro de la liquidez del sistema financiero. Un dato favorable en este frente reforzaría la confianza en la estrategia de absorción monetaria que viene aplicando el equipo económico desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
Los analistas remarcan que, más allá de la volatilidad de corto plazo típica de estos días de espera, el escenario de fondo sigue siendo alentador: la inflación continúa en niveles sensiblemente más bajos que los heredados de la administración anterior, y las cuentas públicas exhiben un ordenamiento inédito en las últimas dos décadas. El superávit fiscal, sostenido mes tras mes, es señalado por buena parte de los operadores como el ancla que permite pensar en una macroeconomía más previsible.
El contraste con la herencia K
Vale recordar que hace apenas dos años la Argentina llegó a tener una inflación mensual de dos dígitos, reservas negativas y un Banco Central completamente vaciado tras años de populismo fiscal. La foto actual, con un mercado que discute décimas de punto en las tasas y observa con atención indicadores de mediano plazo, refleja un cambio de paradigma que muchos operadores describen como impensado hace poco tiempo.
En ese sentido, referentes del sector financiero destacan que la capacidad de anticipación y planificación que hoy tienen las empresas y los inversores es, en sí misma, un logro de la gestión Milei-Caputo. La previsibilidad, dicen, es el activo más valioso que recuperó la economía argentina tras años de improvisación kirchnerista.
La mirada hacia adelante
Los próximos datos que se conozcan servirán para confirmar si el proceso de desinflación mantiene su ritmo y si el esquema cambiario actual puede sostenerse sin sobresaltos. El consenso de la city es que, salvo un shock externo, el rumbo de ordenamiento macroeconómico continuará marcando la agenda financiera en las semanas venideras.
Mientras tanto, el mercado opera con cautela pero sin sobresaltos, algo que hace apenas un par de años hubiera resultado impensado en medio de la incertidumbre generada por la gestión kirchnerista. Para buena parte de los analistas consultados, la clave sigue siendo sostener el equilibrio fiscal y monetario que permitió, hasta ahora, bajar la inflación y recomponer las reservas del Banco Central.


