Una nueva encuesta nacional midió el humor social de cara a las elecciones presidenciales de 2027 y mostró un escenario de extrema paridad, aunque con una noticia alentadora para el oficialismo: La Libertad Avanza aventaja al peronismo por dos puntos en la primera vuelta y, en un eventual balotaje, el presidente Javier Milei le ganaría por apenas un punto al gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Según el relevamiento, el 32% de los consultados votaría hoy a La Libertad Avanza si las elecciones fueran este domingo, mientras que el peronismo se queda con el 30%. La diferencia es corta, pero significativa: confirma que el espacio libertario logró consolidar un piso electoral propio, algo que hace pocos años parecía imposible para una fuerza que irrumpió desde afuera del sistema político tradicional.
La paradoja de Kicillof: gestión floja, pero con techo electoral
El dato del balotaje es el que genera más ruido en los despachos bonaerenses. Kicillof, que viene intentando construirse como la gran alternativa opositora, apenas logra empatar técnicamente con Milei pese a manejar la caja más grande del país después de la Nación. La Provincia de Buenos Aires sigue siendo sinónimo de inseguridad, bacheo eterno y un aparato clientelar que no logra traducirse en apoyo contundente para su máximo referente.
Es una señal de alarma para el kirchnerismo bonaerense: ni con el control territorial, ni con los intendentes del conurbano funcionando como maquinaria electoral, el gobernador logra despegarse de un presidente que llegó al poder prometiendo una motosierra y que, según reconocen incluso sus críticos, cumplió con el ajuste fiscal más severo de las últimas décadas.
El sostén: menos inflación, más previsibilidad
El resultado de la encuesta no puede leerse sin el contexto macroeconómico. Después de la pesada herencia recibida en 2023, con una inflación descontrolada, reservas en terreno negativo y un Estado quebrado, la gestión de Milei logró ordenar las cuentas públicas, sostener el superávit fiscal y bajar sensiblemente el ritmo de suba de precios, devolviéndole previsibilidad a millones de argentinos que durante años vivieron remarcando etiquetas todos los días.
Ese ancla de estabilidad, aunque todavía conviva con el reclamo social por salarios y por una recuperación del poder de compra más rápida, parece ser el sostén que le permite al oficialismo mantenerse competitivo pese a las dificultades propias de cualquier proceso de ajuste. La paridad que muestra la encuesta, lejos de ser una mala noticia, confirma que buena parte de la sociedad valora el rumbo aunque todavía no lo perciba en el bolsillo con la intensidad que espera.
Tensión con Brasil y la llegada del nuevo nuncio
En medio de este escenario electoral, la agenda oficial también estuvo marcada por la escalada diplomática con Brasil, luego del retiro del embajador Julio Bitelli. El canciller Pablo Quirno remarcó que no hubo contacto formal desde Brasilia y que la Argentina no modificará su postura: “Para pelearse hacen falta dos. La Argentina lamenta la decisión unilateral de Brasil. Nosotros estamos siempre dispuestos a mantener las relaciones”, sostuvo.
Por otro lado, este jueves el nuevo nuncio apostólico, monseñor Michael Wallace Banach, encabezará una misa en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires para dar inicio oficial a su misión en el país, en el marco de los preparativos por la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre.
Con la economía como ancla y una oposición peronista que no logra despegarse en las encuestas pese a administrar los principales bastiones territoriales, el Gobierno nacional se muestra confiado en que el rumbo trazado desde diciembre de 2023 seguirá dando resultados de cara a 2027.



