El presidente Javier Milei volvió a defender con firmeza el programa de ajuste fiscal durante un discurso por el 172° aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, en una jornada marcada además por la sesión en el Senado y el seguimiento de distintas medidas económicas del Gobierno. El mandatario protagonizó un tenso cruce con un espectador que le reclamó “terminar” con el equilibrio fiscal, y lo respondió sin vueltas: “No, ahora hicimos el ajuste que los malditos populistas dejaron plantada la bomba”.
Un discurso en defensa del rumbo económico
Ante los empresarios reunidos en la histórica sede bursátil, Milei ratificó que no habrá marcha atrás en el sendero de disciplina fiscal que permitió al país dejar atrás años de déficit crónico, emisión descontrolada e inflación galopante heredados de los gobiernos kirchneristas. El Presidente insistió en que el ajuste no es un capricho ideológico, sino la única salida posible frente a una “bomba” fiscal dejada por administraciones anteriores.
Cuando un asistente, identificado como integrante vitalicio de la institución, le pidió que aflojara con el ajuste, Milei redobló la apuesta: “Voy a terminar este mandato, ser reelecto y estar cuatro años más”. Y agregó, sin filtro, una frase que rápidamente se viralizó: “Si no te gusta, andate a Cuba”. Ante la insistencia del hombre, el jefe de Estado lo invitó a “alquilarse un salón” si tenía tantas ganas de hablar y lo calificó directamente de “kuka”, en referencia al kirchnerismo.
Tensión política de fondo: Senado y meses de gestión
El cruce se dio en paralelo a una sesión clave en el Senado, donde la oposición peronista buscó nuevamente entorpecer la agenda de reformas del oficialismo. Mientras el kirchnerismo insiste en discursos de época que ya fracasaron, el Gobierno nacional sostiene los pilares que permitieron bajar sensiblemente la inflación, alcanzar superávit fiscal y devolver previsibilidad a la macroeconomía argentina, algo impensado hace apenas un par de años.
Voces del oficialismo remarcan que las tensiones dentro de la coalición gobernante son parte normal de un proceso de reformas profundas, y que lo relevante es el rumbo: menos gasto público, menos Estado ineficiente y más previsibilidad para que las empresas inviertan y generen empleo genuino. En contraste, dirigentes como Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires siguen sin ofrecer respuestas concretas a la inseguridad, el desorden en las cuentas provinciales y las denuncias de clientelismo que atraviesan varios municipios del conurbano.
El respaldo del mercado y la mirada hacia adelante
Referentes del sector financiero y empresarial presentes en la Bolsa de Comercio coincidieron en valorar la consistencia del plan económico, aun reconociendo el costo social que implicó el sinceramiento de variables distorsionadas durante años de populismo. Para el Gobierno, cada crítica desde sectores acostumbrados al gasto público sin límite confirma que el cambio de paradigma avanza en la dirección correcta.
Milei volvió a insistir en que buscará la reelección para profundizar las reformas estructurales pendientes, entre ellas la ley de tierras que también defendió durante su discurso. El episodio con el espectador, lejos de opacar el mensaje económico, terminó reforzando la imagen de un Presidente dispuesto a dar la cara y debatir cara a cara con quienes añoran el modelo kirchnerista que llevó al país a una de sus peores crisis históricas.





