Sidersa acuerda financiamiento de 100 millones de dólares con el BID para nueva planta siderúrgica en San Nicolás

La siderúrgica argentina Sidersa, fundada por la familia Spoto, ha dado un paso clave en su proyecto de expansión al firmar un acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para financiar la instalación de una nueva planta en San Nicolás. El acuerdo, que consiste en un crédito de 100 millones de dólares otorgado por BID Invest, el brazo privado del BID, permitirá la compra de equipos para la planta, que promete ser un hito en la industria siderúrgica del país. Este financiamiento forma parte de una inversión total de 300 millones de dólares y se enmarca en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), presentado por el Ministerio de Economía a mediados de este año.

El proyecto de Sidersa es ambicioso. Se trata de la primera planta siderúrgica construida desde cero en Argentina en más de 50 años. La planta, que tendrá la capacidad de producir 360.000 toneladas de acero destinadas a la industria de la construcción, generará 300 empleos directos y permitirá la recolección de chatarra como materia prima, lo que beneficiará a otras 3.500 personas. En un comunicado, Sidersa destacó que esta inversión “representa un apoyo local a las cadenas de producción nacional, asegurando su abastecimiento”. Además, la nueva planta permitirá la sustitución de importaciones y generará un impacto positivo en la balanza comercial por un valor cercano a los 350 millones de dólares anuales, tanto por la reducción de compras al exterior como por la exportación de productos fabricados localmente.

La nueva acería también se destacará por su tecnología de última generación y por ser altamente eficiente y sustentable. “El proyecto prevé incorporar tecnología de última generación que, por sus características, se convertirá en una planta única en América Latina por sus altísimos estándares de calidad y eficiencia, y la más sustentable del mundo por su tecnología de cuidado ambiental (reciclado de chatarra, integración de producción y ahorro de energía)”, detalló el comunicado de la empresa. Esta iniciativa no solo mejorará la competitividad de la industria siderúrgica argentina, sino que también contribuirá al desarrollo económico de la región y al cuidado del medio ambiente, al adoptar prácticas sostenibles en el proceso productivo.

La firma del acuerdo con el BID fue realizada por James Scriven, gerente general de BID Invest, y Hernán Spoto, director de Sidersa y representante de la tercera generación de la familia fundadora. En la actualidad, en el predio de San Nicolás, donde se instalará la nueva planta, ya se procesan 250.000 toneladas de acero en productos como tubos con costura, planchuelas y perfiles para la construcción. Este nuevo proyecto permitirá aumentar significativamente la capacidad de producción de Sidersa, consolidando a la empresa como un actor clave en la industria siderúrgica argentina.

Además de la planta en San Nicolás, la familia Spoto también cuenta con otra instalación en la provincia de San Luis. La inclusión de este proyecto dentro del RIGI otorga a Sidersa una serie de beneficios que facilitan la inversión, como el acceso a divisas, la repatriación de utilidades y la exención de derechos de importación y aranceles a las exportaciones. Este régimen, aprobado recientemente por el Congreso, se aplica a proyectos de inversión superiores a los 200 millones de dólares en sectores como la energía, minería y diversas industrias, y es una herramienta clave para atraer grandes inversiones en el país.