Milei elogia a Trump y celebra el boom exportador minero

El presidente Javier Milei volvió a ocupar la agenda política este miércoles al referirse a la disputa por la causa Malvinas y calificar a Donald Trump como un “gran negociador”, en medio de una jornada donde también se conocieron datos económicos que refuerzan el rumbo de crecimiento del país: un récord histórico de exportaciones mineras que ya supera los US$10.000 millones anuales.

El mandatario libertario aprovechó su exposición pública para insistir en la reivindicación de la soberanía argentina sobre el archipiélago del Atlántico Sur, manteniendo la firmeza que caracterizó a su gestión desde el primer día. Al mismo tiempo, no escatimó elogios hacia el presidente estadounidense, con quien Milei mantiene una relación de sintonía ideológica que viene fortaleciendo los vínculos comerciales y diplomáticos entre ambos países.

El boom minero que ya es una realidad

Mientras la city porteña sigue de cerca cada palabra presidencial, los números del sector minero confirman que el ordenamiento macroeconómico impulsado por el Gobierno empieza a traducirse en resultados concretos. Según un relevamiento de la consultora Abeceb, las exportaciones mineras argentinas treparán a US$10.000 millones en 2026, con una proyección de US$18.500 millones para 2030 y hasta US$35.000 millones en 2035, de la mano del cobre.

En el primer semestre de este año, el complejo minero ya había sumado US$4742 millones, un salto del 74,4% frente al mismo período de 2024. Se trata del sexto complejo exportador del país, un salto de calidad que contrasta fuertemente con el estancamiento que dejó la administración kirchnerista, obsesionada con el cepo, las trabas burocráticas y la desconfianza hacia la inversión privada.

La asignatura pendiente: mirar a Chile y Perú

El propio informe de Abeceb marca una brecha que la Argentina todavía debe cerrar. Mientras la minería representa apenas el 0,6% del PBI nacional, en Chile ese número llega al 13,1% y en Perú al 9,1%. Son países que decidieron hace décadas apostar decididamente por la actividad, sin las discusiones ideológicas que en la Argentina frenaron durante años proyectos de cobre como Bajo de la Alumbrera, cerrado desde 2018.

El desafío ahora es aprovechar el envión que genera la estabilidad macroeconómica lograda por el equipo de Milei —con inflación a la baja y superávit fiscal sostenido— para que la Argentina finalmente destrabe los proyectos de litio, cobre y oro que llevan años esperando marco jurídico y previsibilidad. El RIGI, el régimen de incentivos para grandes inversiones impulsado por el oficialismo, apunta exactamente a resolver ese cuello de botella histórico.

Malvinas y la relación con Washington

En paralelo a la agenda económica, Milei continuó marcando línea en materia de política exterior. Sus declaraciones sobre la causa Malvinas reafirman que la reivindicación de soberanía sigue siendo una política de Estado, aun cuando el Gobierno privilegia el diálogo y la reconstrucción de vínculos comerciales con el Reino Unido.

Respecto a Trump, el elogio presidencial no es casual: la sintonía entre ambos gobiernos viene consolidando una alianza estratégica que el kirchnerismo nunca supo ni quiso construir, aislando al país durante años de sus principales socios comerciales y de inversión. Hoy, con un Gobierno que apuesta al mundo libre y a las reglas de mercado, la Argentina empieza a recuperar terreno perdido, tanto en materia diplomática como en su capacidad de atraer capitales productivos.

Mientras la oposición peronista sigue enfocada en la interna y en cuestionar cada medida del Ejecutivo, los datos de la minería y el fortalecimiento de los lazos internacionales muestran que el rumbo trazado por Milei empieza a dar frutos tangibles para la economía real.