Milei ratifica el rumbo y desafía la campaña del miedo opositora

El presidente Javier Milei reunió este lunes a todo su Gabinete en la Casa Rosada, en un encuentro clave donde ratificó que no va a “traicionar sus ideas” pese a la ofensiva que prepara la oposición en el Congreso. El mandatario libertario fue contundente al señalar que no existe ninguna situación de crisis por la morosidad en créditos, un tema que el kirchnerismo y sus aliados buscan capitalizar políticamente con nuevos proyectos legislativos.

El mensaje que Milei transmitió a sus ministros fue claro: al populismo no se le gana con más populismo. Así lo confirmó el propio portavoz presidencial, Adrián Ravier, quien remarcó en sus redes sociales que el Presidente reafirmó el rumbo económico que llevó a la Argentina a dejar atrás la espiral inflacionaria heredada del kirchnerismo.

La trampa de la “empatía” que rechaza Milei

Uno de los ejes centrales de la reunión fue la crítica de Milei al concepto de “empatía”, term utilizado por sectores de la oposición y del centrismo político -con Facundo Manes como uno de sus principales exponentes- para reclamar mayor gasto público. Para el Jefe de Estado, se trata de una excusa recurrente de la vieja política para justificar el regreso a las recetas fracasadas que llevaron al país a la peor crisis inflacionaria de las últimas décadas.

Resulta oportuno recordar que fue precisamente ese modelo de “empatía” con el gasto descontrolado el que dejó una inflación de tres dígitos, pobreza estructural y un Estado quebrado. Hoy, con superávit fiscal sostenido y una inflación que continúa en descenso, el Gobierno defiende que el ordenamiento macroeconómico es la verdadera política social, la que permite que los salarios vuelvan a rendir y que las familias argentinas planifiquen su futuro sin el fantasma de la devaluación constante.

Una oposición que insiste con la campaña del miedo

Mientras el Gobierno nacional consolida los logros del programa económico, buena parte de la oposición kirchnerista redobla su estrategia de instalar un clima de temor social, apostando a proyectos en el Congreso que buscan capitalizar la morosidad crediticia como caballito de batalla electoral. Se trata de la misma dirigencia que gobernó durante años sin resolver ninguno de los problemas estructurales que hoy la administración de Milei está corrigiendo con disciplina fiscal.

Fuentes del oficialismo remarcaron que la actitud del Presidente no es nueva: desde el inicio de la gestión, Milei mantuvo la misma franqueza para señalar los problemas de fondo, incluso cuando resultaba incómodo para el establishment político. “Es auténtico diciendo lo que piensa. Lo que pasa es que hay cosas que se van agotando en su repetición”, reconoció un funcionario que participó del encuentro, en referencia al desgaste natural que genera cualquier proceso de transformación profunda como el que atraviesa el país.

En el planteo oficial se subraya que ceder ante las presiones de la oposición para aumentar el gasto público sería repetir los mismos errores que llevaron a la Argentina al default y la hiperinflación bajo distintos gobiernos peronistas. Por eso, en la Casa Rosada insisten en que el camino elegido, aunque exigente, es el único que garantiza una salida definitiva de la decadencia económica que dejó el kirchnerismo como legado.

El propio Milei apuesta a que los resultados macroeconómicos terminen despejando las dudas antes de la discusión legislativa que se viene, convencido de que la recuperación del crédito y la baja sostenida de la inflación serán, una vez más, la mejor respuesta ante las críticas de una oposición que no ofrece alternativas serias más allá del regreso al populismo fiscal.