En un contexto marcado por las tensiones dentro del peronismo, el gobernador bonaerense Axel Kicillof expresó su apoyo a Cristina Kirchner este lunes, en la previa del fallo de la Cámara Federal de Casación Penal sobre la causa Vialidad. Este miércoles, el tribunal definirá si ratifica la condena a seis años de prisión por administración fraudulenta contra la expresidenta, una decisión que podría impactar tanto en el ámbito judicial como en el político. Kicillof, en su habitual conferencia de prensa, cuestionó con dureza al Poder Judicial y describió el proceso contra la líder del Partido Justicialista como una “persecución” a una “dirigente del campo popular”.
“Se convierte en un caso de persecución político-judicial y proscripción, como pasó con otros líderes del campo popular de la historia argentina, todos del peronismo o casi todos porque le ocurrió a Frondizi, Yrigoyen, pasando por San Martín, Rosas, Perón y, por supuesto, Cristina”, afirmó el gobernador, estableciendo un paralelismo entre la situación de Kirchner y la de otras figuras históricas. Además, Kicillof anticipó que el fallo de la Sala IV podría “inaugurar un nuevo género de derecho, al que llamaría derecho fantasía o derecho ficción”, argumentando que en el expediente “no hay una sola prueba, un solo delito” que justifique la condena de la exmandataria.
El kirchnerismo ha anunciado para el miércoles una clase pública frente a los tribunales de Comodoro Py para denunciar lo que consideran una campaña de “lawfare” contra la expresidenta. En el marco de la causa Vialidad, la justicia había condenado en diciembre de 2022 a Cristina Kirchner y al empresario Lázaro Báez, entre otros imputados, por irregularidades en licitaciones de obras públicas a través del Grupo Austral. Para Kicillof, el caso representa un intento de inhabilitar políticamente a Kirchner mediante “lawfare”, término que él y otros miembros del kirchnerismo han utilizado para describir una supuesta conspiración entre sectores judiciales, políticos y mediáticos.
El respaldo de Kicillof a Kirchner llega luego de semanas de conflicto interno en el peronismo, particularmente por el liderazgo del PJ, que finalmente quedó en manos de la exmandataria. La disputa había intensificado las críticas desde sectores como La Cámpora, que cuestionaron la lealtad del gobernador. Sin embargo, con el debate por la conducción del partido resuelto, Kicillof busca ahora acercarse a Kirchner en medio de su situación judicial, mientras el armado de listas para las próximas elecciones sigue pendiente.





