Tensión en la UCR bonaerense tras la elección de nuevas autoridades: denuncias de violencia y fraude

La elección de las nuevas autoridades del Comité bonaerense de la Unión Cívica Radical (UCR) ha desatado una ola de controversias dentro del partido centenario. Recientes incidentes violentos han surgido en la sede del radicalismo en La Plata, donde se reportaron la entrada de barrabravas y patotas sindicales que generaron preocupación entre los miembros del partido. La diputada radical Karina Banfi, quien pertenece al sector que resultó vencedor en la contienda, denunció que “una patota de barras bravas de Estudiantes de La Plata y Quilmes y miembros de la UOCRA platense, encabezada por Pablo Nicoletti y Fernando Pérez, entraron violentamente en el Comité provincial UCR”. Banfi expresó su temor por las personas presentes y por la documentación relacionada con las elecciones del último domingo, lo que ha añadido una capa de tensión a un proceso electoral ya judicializado.

La lista liderada por Miguel Fernández, respaldada por el senador Maximiliano Abad, obtuvo el 55,38% de los votos, superando a Pablo Domenichini, candidato del sector de Martín Lousteau, Facundo Manes y Emiliano Yacobitti, quien logró el 44,62%. La situación se tornó aún más compleja cuando la junta electoral decidió impugnar los resultados en Quilmes, donde, según los resultados provisorios, había ganado la lista de Domenichini. Esta decisión fue vista como “manifiestamente parcial y arbitraria” por el sector de Evolución, que cuestionó la legitimidad del proceso. Banfi, en sus declaraciones a LN+, indicó que “detrás de las patotas están el señor Yacobitti, el señor Lousteau y el señor Manes”, acusándolos de intentar “amedrentar” al partido en un contexto de creciente descontento interno.

Las tensiones se intensificaron en el ámbito social y político, con ambos sectores reclamando el triunfo de la interna. Fernando Pérez, concejal quilmeño y ganador en el distrito que fue objeto de controversia, respondió a las acusaciones de Banfi, asegurando que “nos vemos en la justicia” y descalificando su credibilidad al afirmar que “sos berreta, mentirosa y lo peor de todo, jamás militaste en la provincia”. A medida que las disputas internas se agudizan, el sector de Lousteau, Yacobitti y Manes ha mantenido su negativa a discutir una lista de unidad, a pesar de que Abad y Banfi promueven una postura más conciliadora con el gobierno nacional.

La falta de entusiasmo entre los afiliados radicales durante esta interna ha sido evidente, y las acusaciones de fraude han comenzado a circular en redes sociales. Domenichini invitó públicamente a Fernández a reunirse en el comité provincial y a solicitar a la junta electoral que realice el escrutinio definitivo y muestre las actas, expresando su descontento con el proceso electoral. En un momento crucial para la UCR, las divisiones internas y las acusaciones de violencia y manipulación se ciernen sobre el futuro del partido, poniendo en duda su capacidad para presentarse como una alternativa sólida en el panorama político argentino.