La recuperación de la actividad económica en Argentina enfrentó un nuevo revés en agosto, según los últimos informes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Mientras que la construcción interrumpió una serie de cuatro meses de recuperación, la industria mostró señales de debilitamiento en su crecimiento, reflejando un panorama complejo para la economía nacional. El índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) registró una caída del 6,9% en comparación con el mismo mes del año anterior, acumulando una disminución interanual del 13,6% entre enero y agosto de 2024.
A pesar de este descenso interanual, la producción industrial mostró una leve variación positiva del 1,5% respecto a julio. En contraste, la actividad de la construcción cayó un 2,9%, deteniendo su racha positiva. Comparado con agosto de 2023, el sector de la construcción sufrió una disminución del 26,4%, y en lo que va del año, acumula un descenso del 30,3%. Este desempeño se enmarca en un contexto donde doce de las dieciséis divisiones de la industria manufacturera reportaron caídas interanuales, siendo los sectores más afectados Madera, papel, edición e impresión (-17,8%); Maquinaria y equipo (-19,2%); y Productos minerales no metálicos (-22,2%).
La consultora ACM analizó estos resultados y destacó que “en conjunto, estos cinco sectores representan una incidencia negativa conjunta de 5,5 puntos porcentuales” en el nivel general del índice de actividad industrial, explicando así casi el 80% de la caída registrada. Sin embargo, hubo algunos sectores que lograron mantenerse a flote, como Alimentos y bebidas, que creció un 1,5%, y la Refinación del petróleo, que aumentó un 12,4%. A pesar de estas ligeras recuperaciones, las proyecciones indican que “no se espera una recuperación rápida de la industria”, ya que la demanda interna aún muestra debilidades y las exportaciones sufren por la apreciación del tipo de cambio.
El panorama en el sector de la construcción también es preocupante. Según datos del INDEC, el empleo en este sector se redujo un 17,3% en julio, alcanzando los 383.509 trabajadores registrados. Las señales mixtas que se observan en la actividad económica reflejan un escenario complicado. En agosto, el Índice Construya, que mide la evolución de los volúmenes de productos vendidos al sector privado, registró una baja del 5,43% mensual, manteniéndose un 22% por debajo de los niveles de agosto de 2023. Desde Construya señalaron que “después de varios meses de mejoras, por segundo mes consecutivo en agosto enfrentamos una reducción de las ventas de materiales para obras residenciales”, sugiriendo que la reactivación del sector dependerá de la expansión del crédito hipotecario y de los fondos blanqueados.
De cara a septiembre, la consultora LCG indicó que “los indicadores de avance siguen mostrando señales difusas”, con una caída en el índice Construya del 5,4% y un leve aumento en los despachos de cemento del 3,8%. En el ámbito industrial, la producción automotriz experimentó una leve caída del 0,2%, mientras que la producción de carne vacuna creció un 2,7% mensual. Estas fluctuaciones evidencian la complejidad del contexto económico argentino, donde sectores clave enfrentan desafíos significativos a medida que buscan retomar un camino de crecimiento sostenido.





