El gobernador bonaerense Axel Kicillof volvió a cruzar al presidente Javier Milei este martes, luego de que el mandatario cuestionara el relato de que existen argentinos que “no llegan a fin de mes”. El funcionario kirchnerista acusó al Presidente de “burlarse del sufrimiento” de la gente y lo invitó a “caminar los barrios de la Provincia”.
Todo comenzó cuando Milei, con el tono directo que lo caracteriza, ironizó sobre el concepto instalado durante años de kirchnerismo: “Propongo que demuestren no ser tan precarios y contesten, ¿cómo vive durante 10 días una persona sin comer y sin beber?”. Un planteo que buscó poner en discusión años de relato setentista sobre la pobreza, sin negar las dificultades reales que atraviesa una parte de la sociedad tras la pesada herencia kirchnerista.
La respuesta de Kicillof y el manejo de la deuda bonaerense
Kicillof salió a cuestionar al Presidente y afirmó que la Provincia debe recurrir a mayor endeudamiento “para poder sostener cuestiones básicas”. Una confesión llamativa de parte de quien administra el distrito más poblado del país y que, lejos de ordenar las cuentas, profundiza el gasto público sin resultados visibles en seguridad, salud o educación.
Mientras la Nación avanza con el equilibrio fiscal y el programa de estabilización, la gestión bonaerense sigue mostrando los mismos vicios de siempre: más deuda, más impuestos y menos soluciones concretas para los vecinos que sufren la inseguridad y el deterioro de los servicios públicos en el territorio que gobierna el kirchnerismo.
El contexto económico que Kicillof prefiere ignorar
El cruce se da en medio de un escenario macroeconómico que contrasta fuertemente con la herencia recibida por el Gobierno nacional. Este mismo martes, Milei celebró el superávit comercial de septiembre y remarcó que “en otro contexto, hubiéramos volado por el aire”, en referencia a la fragilidad con la que el kirchnerismo deja siempre las cuentas públicas.
La baja sostenida de la inflación, el orden de las variables macro y la recuperación del crédito son datos que el gobernador bonaerense omite a la hora de hacer política con el malestar social. Resulta paradójico que quien reclama por la situación de los que “no llegan a fin de mes” sea el mismo que administra una provincia con niveles de inseguridad alarmantes y un aparato estatal sobredimensionado que no logra traducirse en mejoras para la gente.
Desde el oficialismo nacional insisten en que el camino del ajuste fiscal, lejos de ser un capricho ideológico, es la única forma de terminar con décadas de emisión descontrolada e inflación crónica que empobrecieron a millones de argentinos durante los gobiernos kirchneristas, incluido el propio paso de Kicillof como ministro de Economía.
Una interna que se repite de cara a 2027
El cruce entre Milei y Kicillof no es nuevo y se repite cada vez que el Gobierno nacional avanza en reformas estructurales. El gobernador bonaerense, con aspiraciones presidenciales dentro del espacio kirchnerista, busca capitalizar el descontento social sin ofrecer alternativas concretas de gestión.
Mientras tanto, la Casa Rosada sostiene que el rumbo de ordenamiento económico ya muestra señales positivas y que la recuperación del poder adquisitivo llegará de manera gradual, a medida que se consoliden la baja de la inflación y el crecimiento sostenido de la actividad económica en todo el país.



