El presidente Javier Milei salió a despejar cualquier duda sobre la continuidad de Luis Caputo al frente del Ministerio de Economía y aseguró que mantiene una “relación simbiótica” con el funcionario clave del esquema de ordenamiento fiscal que lleva adelante el Gobierno. “Nadie lo cuestiona”, afirmó el mandatario en declaraciones radiales, en un intento de bajarle el tono a los rumores de recambio que circulaban en los últimos días.
En diálogo con Radio Mitre, el jefe de Estado fue contundente al explicar la dinámica de trabajo dentro de su gabinete: “Hablamos regularmente y tenemos la visión perfectamente alineada”. Según el Presidente, la relación con Caputo no admite grises ni fisuras, algo que buscó remarcar frente a especulaciones políticas que intentaban instalar una interna inexistente.
División de tareas y una sola decisión
Milei explicó cómo funciona la organización interna de su equipo de gobierno, remarcando que cada área tiene autonomía operativa pero bajo un mismo rumbo estratégico. “En el equipo hay división de trabajo. Yo me ocupo de la gestión y de la batalla cultural. Hay una mesa que se dedica a las cuestiones políticas, pero la decisión general de gobierno es mía”, sostuvo.
El Presidente fue aún más específico respecto al rol del ministro de Economía dentro de ese esquema. “Nadie cuestiona a ‘Toto’ Caputo. Porque es mi política”, sentenció, dejando en claro que el programa económico no es una variable de ajuste político sino el eje central de la gestión libertaria.
El ancla fiscal, motor del cambio económico
Las palabras del Presidente llegan en un contexto donde el equipo económico sigue mostrando señales de disciplina fiscal, uno de los pilares que explican la drástica baja de la inflación y el regreso del superávit tras años de desmanejo kirchnerista. Luego de aplicar en agosto el mayor recorte del gasto público en diez meses, en septiembre el Gobierno moderó levemente el ajuste y el gasto subió un 4,6%, sin resignar el objetivo central de equilibrio de las cuentas públicas.
Para el Gobierno, sostener el ancla fiscal sigue siendo la base sobre la que se construyó la recuperación de la confianza y la estabilización macroeconómica, en marcado contraste con la herencia de déficit crónico y emisión descontrolada que dejó el kirchnerismo. La ratificación de Caputo apunta justamente a garantizar continuidad en ese rumbo, en momentos en que el equipo económico también negocia con el Congreso temas sensibles como la Ley de Soberanía sobre Malvinas.
Mientras los sectores políticos vinculados al peronismo buscan capitalizar cualquier rumor de crisis interna para debilitar la imagen del Gobierno, Milei eligió responder con hechos: respaldo público, explicación clara de roles y reafirmación de que el plan económico seguirá su curso sin sobresaltos. La apuesta oficial es clara: profundizar el orden fiscal que ya permitió bajar la inflación de manera sostenida y devolverle previsibilidad a la economía argentina, algo que durante años pareció imposible bajo las administraciones kirchneristas.
Con la mirada puesta en los próximos desafíos legislativos y en la agenda internacional, que incluye un viaje a Estados Unidos para reunirse con empresarios, el Presidente buscó cerrar el capítulo de las especulaciones y centrar la atención en los resultados concretos de su gestión económica.



