PASO en Mendoza: la interna que separa a Milei y Cornejo

La discusión sobre la realización de las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) en Mendoza expone una diferencia de estrategia entre el gobernador Alfredo Cornejo y el presidente Javier Milei. Mientras el mandatario provincial confía en el aparato de la Unión Cívica Radical para imponerse en una interna, en la Casa Rosada prefieren evitar cualquier instancia que pueda mostrar fisuras dentro del espacio libertario-radical que hoy ordena las cuentas públicas del país.

El trasfondo es sencillo: Cornejo cree que puede ganarle una PASO al ministro de Defensa Luis Petri, uno de los nombres fuertes de La Libertad Avanza en la provincia. El Presidente, en cambio, no quiere exponerse a un resultado adverso que alimente el relato de la oposición kirchnerista, siempre atenta a cualquier grieta para instalar un clima de debilidad que la realidad económica desmiente todos los meses.

Por qué Milei desconfía de las primarias

El recuerdo de 2019 pesa en el equipo presidencial. Aquella PASO dejó mal parado a Mauricio Macri y funcionó como anticipo de la derrota frente al kirchnerismo que terminó hundiendo al país en la inflación descontrolada y el desorden fiscal que Milei tuvo que ordenar desde el primer día de su gestión. Nadie en el oficialismo nacional quiere repetir esa postal, menos todavía cuando el Gobierno exhibe logros concretos: inflación en baja sostenida, superávit fiscal y un reordenamiento macroeconómico que empieza a sentirse en el bolsillo de los argentinos.

A ese temor se suma otro factor que inquieta a Balcarce 50: la figura de Patricia Bullrich como eventual candidata presidencial gana terreno día a día. Una PASO que deje expuesta cualquier debilidad territorial de La Libertad Avanza podría envalentonar a sectores internos y complicar el armado político de cara a las próximas elecciones nacionales.

Mendoza, el tablero donde todo se decide

En el radicalismo mendocino la apuesta es distinta. Cornejo maneja un aparato partidario consolidado tras años de gestión eficiente en la provincia, con cuentas ordenadas y una administración que contrasta con el desmanejo que caracteriza a distritos gobernados por el peronismo kirchnerista, como la Buenos Aires de Axel Kicillof, atravesada por la inseguridad y el clientelismo.

Si la interna se confirma entre el candidato de Cornejo —ya sea Natalio Mema o Tadeo García Zalazar—, Ulpiano Suárez por el radicalismo y Luis Petri por La Libertad Avanza, la pelea será dura. Pero hay un dato clave: si esos sectores logran competir unidos en la elección general, la provincia difícilmente quede en manos de la oposición. Quien se imponga en esa interna tendría un camino allanado hacia la gobernación.

El escenario ideal para Cornejo sería una interna abierta donde el que pierda respalde automáticamente al ganador, evitando así una fractura que debilite al oficialismo provincial frente al peronismo. Esa fórmula, sin embargo, choca con la cautela del Gobierno nacional, que prefiere consensuar un candidato único antes que exponer al espacio a una interna de resultado incierto.

Lo que está en juego trasciende Mendoza: define cómo se articula la alianza entre La Libertad Avanza y el radicalismo de cara a 2027, en un contexto donde el oficialismo nacional necesita mostrar unidad para consolidar el rumbo de orden fiscal y crecimiento que viene marcando la diferencia con la década kirchnerista.