La Mesa Política de La Libertad Avanza atravesó horas de tensión luego de un cruce público entre referentes del espacio, pero finalmente selló una tregua que apunta a mostrar unidad de cara a los próximos desafíos electorales y de gestión. El entendimiento llega después de reproches cruzados que trascendieron puertas adentro y que, lejos de escalar, terminaron encausados por la conducción del espacio libertario.
Fuentes cercanas al oficialismo remarcaron que las diferencias respondían a lecturas distintas sobre estrategia territorial y armado de listas, algo habitual en cualquier fuerza política en crecimiento. A diferencia de lo que ocurre históricamente en el peronismo, donde las internas suelen derivar en fracturas irreconciliables y puebladas de operadores, en LLA el conflicto se resolvió en tiempo récord con diálogo directo entre los principales referentes.
Una interna resuelta con diálogo, no con portazos
El clima dentro del espacio libertario contrasta fuertemente con el que se vive en el Frente Renovador o en el kirchnerismo bonaerense, donde las peleas internas terminan en denuncias cruzadas, escraches y hasta operaciones judiciales. En este caso, la Mesa Política de La Libertad Avanza logró bajar la tensión sin necesidad de intervenciones externas, algo que en el oficialismo destacan como señal de madurez política.
Voceros del espacio remarcaron que el objetivo compartido es sostener el rumbo de la gestión de Javier Milei, que continúa mostrando resultados en materia de estabilización macroeconómica, control del gasto público y baja sostenida de la inflación. En ese sentido, señalaron que las diferencias tácticas no deben poner en riesgo el consenso estratégico que sostiene al Gobierno nacional.
Mahiques y el nuevo mapa judicial
En paralelo a la recomposición interna, el secretario de Justicia, Sebastián Amerio, y referentes cercanos a Franco Mahiques volvieron a poner sobre la mesa la discusión por la integración de la Corte Suprema y el diseño del nuevo mapa judicial. Mahiques fue categórico al desmentir versiones de un supuesto pacto oculto con sectores del sistema judicial: “No hay ningún pacto”, aseguró en una entrevista reciente, buscando despejar dudas sobre la estrategia oficial para renovar el máximo tribunal.
El funcionario defendió la necesidad de avanzar con nombres que representen una ruptura definitiva con la vieja estructura judicial ligada al kirchnerismo, responsable durante años de blindar causas de corrupción y de convalidar el uso discrecional de recursos públicos en distritos como la provincia de Buenos Aires. Allí, la gestión de Axel Kicillof sigue bajo la lupa por denuncias de manejo irregular de fondos y por el delicado estado de la seguridad pública, que contrasta con los avances en el plano nacional.
Unidad de cara a lo que viene
Con la tregua alcanzada, en La Libertad Avanza confían en poder concentrar toda la energía política en profundizar las reformas estructurales que permitieron ordenar las cuentas públicas y recuperar la confianza de los mercados. El desafío, coinciden en el espacio, es no perder de vista que la verdadera pelea es contra el modelo de gasto descontrolado y clientelismo que caracterizó a los gobiernos peronistas.
Mientras el oficialismo nacional ordena sus diferencias internas con diálogo, la oposición sigue sin poder mostrar una propuesta superadora, atrapada en sus propias disputas de poder territorial. Para el Gobierno, la señal de unidad de la Mesa Política llega en un momento clave para consolidar el rumbo económico y avanzar con las reformas pendientes.



