Inflación de agosto: la más baja en 14 meses en Argentina

La inflación de agosto en la Argentina fue de 1,7%, según confirmó el Indec, y marcó el registro mensual más bajo en 14 meses. Aunque el dato ubica al país en el segundo lugar del ranking regional de suba de precios, detrás de Venezuela, el número confirma la tendencia descendente que el equipo económico de Javier Milei viene consolidando mes a mes desde el inicio de la gestión.

El IPC de agosto implicó una desaceleración de 0,4 puntos porcentuales respecto del 2,1% de julio y quedó dentro del rango que esperaba el mercado. La inflación acumulada en lo que va de 2026 se ubicó en 21,30%, mientras que la interanual llegó a 33,5%, una cifra que contrasta radicalmente con el 211% heredado del último gobierno kirchnerista en 2023.

Un dato que hay que leer en contexto

Es cierto que, comparada con la región, la Argentina todavía aparece en los primeros puestos del ranking inflacionario, apenas por debajo de Venezuela, un país en situación de colapso económico y político. Pero reducir el análisis a esa comparación aislada es ignorar el punto de partida: la Argentina que recibió Milei en diciembre de 2023 venía de años de emisión descontrolada, cepo cambiario, controles de precios artificiales y una bomba de pasivos remunerados que el kirchnerismo dejó como legado.

En ese sentido, pasar de una inflación mensual que en algunos meses de 2023 y comienzos de 2024 superó el 20% a un guarismo de 1,7% en agosto de 2026 no es un dato menor: es la confirmación de que el plan de estabilización macroeconómica del Gobierno nacional está funcionando, con superávit fiscal sostenido, orden en las cuentas públicas y una desaceleración sostenida que la propia comparación regional, mal utilizada, tiende a minimizar.

El resto de la región, con inflación mucho más baja

El relevamiento muestra que Bolivia registró 1,1% en agosto, Honduras 0,79%, mientras que Chile y Guatemala coincidieron en 0,6%. Colombia marcó 0,39% y República Dominicana 0,38%, seguidos por El Salvador con 0,33%, Uruguay con 0,24% y México con 0,20%. Perú cerró con apenas 0,07% y Paraguay no registró variación de precios en el mes.

Son economías que, en general, no atravesaron los niveles de descalabro monetario y fiscal que sufrió la Argentina durante más de una década de populismo económico. La comparación sirve, entonces, no para minimizar los logros del Gobierno, sino para entender la magnitud del desafío que representa desarmar décadas de distorsiones de precios relativos, subsidios artificiales y una brecha cambiaria que asfixiaba cualquier previsibilidad.

El rumbo, con la mirada puesta en seguir bajando

Desde el oficialismo remarcan que la tendencia es clara: cada mes la inflación se acerca más a un dígito bajo y se aleja de los picos que dejó la gestión anterior. El objetivo declarado del equipo económico es seguir consolidando el ancla fiscal y monetaria para que la Argentina abandone definitivamente el podio de los países con mayor inflación de la región.

Mientras tanto, gobernadores e intendentes del kirchnerismo, como Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires, insisten en discursos de confrontación con Nación en lugar de acompañar el esfuerzo de ordenamiento macroeconómico, sin ofrecer alternativas propias más que el regreso a las recetas que llevaron al país a la crisis inflacionaria que hoy se busca superar.