Tras el flojo desempeño electoral en Corrientes, donde La Libertad Avanza quedó en cuarto lugar, el Gobierno buscó relativizar la repercusión de los audios filtrados que apuntan a supuestas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, aseguró que el caso no tendrá consecuencias en las elecciones legislativas de octubre y salió a respaldar al subsecretario de la Presidencia, Eduardo “Lule” Menem, mencionado en las grabaciones.
“Esto es una campaña de desprestigio hacia el Gobierno y su equipo, no le doy más valor que ese”, afirmó Francos en declaraciones a radio Rivadavia. Y agregó: “Esto no cambia el sentido de las elecciones nacionales del mes de octubre”. En la misma línea, defendió la decisión del presidente Javier Milei de separar de su cargo al ex titular de la ANDIS, Diego Spagnuolo, autor de los audios filtrados, por no haberse presentado a la Justicia tras la difusión del material. “Hicimos lo que teníamos que hacer”, enfatizó.
El jefe de Gabinete explicó también por qué no se tomó una medida similar con “Lule” Menem, hombre de máxima confianza de Karina Milei y uno de los señalados por Spagnuolo. “Tomar alguna decisión con Lule Menem es como señalarlo como la posibilidad de que haya cometido un hecho de corrupción, lo que no está de ninguna manera en la mira del Gobierno”, remarcó. Según Francos, la salida de Spagnuolo respondió exclusivamente a su conducta posterior a la filtración, y no a un reconocimiento de culpabilidad en las acusaciones.
El funcionario se refirió además a la aparición de otros audios, en este caso protagonizados por la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei. En esas grabaciones, la hermana del presidente se queja de la falta de compromiso de algunos colaboradores: “No vamos a entrar en la pelea, nosotros tenemos que estar unidos”, se la escucha decir en un fragmento. En otro, agrega: “Entonces, acá ni siquiera… porque en verdad no tienen que estar 24 horas. Porque yo entro a las 8 de la mañana y me voy a las 11 de la noche de la Casa Rosada”.
Francos calificó la difusión de esas conversaciones como un hecho grave y deslizó la posibilidad de impulsar una investigación interna para determinar cómo se obtuvieron. “Esto es una campaña de desprestigio hacia el Gobierno y su equipo, no le doy más valor que ese. La justicia es la que está investigando el tema y cualquier agregado que quieran hacer estas personas que han generado este intento por influir en el electorado para las elecciones nacionales, si tienen algo que decir que vayan a la justicia”, sentenció el jefe de ministros, insistiendo en la idea de que se trata de una operación política contra la administración de Milei.





