Tesoro renueva el 91% de la deuda en pesos en una semana clave y con tasas más bajas

En una semana complicada para el Gobierno en el frente financiero, el Tesoro logró sortear una licitación de deuda clave y renovar el 91% de los $7 billones que vencían esta semana, a tasas algo más bajas que las de la última colocación de agosto. La operación se concretó en un día en que el dólar mayorista apenas subió 0,5%, en un intento del equipo económico por equilibrar las variables financieras tras la volatilidad generada por las elecciones bonaerenses.

“La rollover fue bastante alto y eso es una buena señal porque se dio incluso en un contexto de tasas más bajas. Claramente la intervención del Central tomando pesos al 35% en la rueda de simultáneas ayudó a incentivar la demanda”, comentó Justina Gedikian, de Cohen. La clave del resultado estuvo en la “señal” que envió el Gobierno: el Banco Central recortó la tasa piso de los bancos del 45% al 35% y, en paralelo, mejoró el apetito por bonos en el mercado secundario, lo que ayudó a que las tasas de los instrumentos más cortos cayeran por debajo del 40% anual.

Todos los instrumentos colocados por la cartera de Pablo Quirno vencen luego de las elecciones del 26 de octubre, y la atención del mercado se concentró en la parte más corta de la curva. Por la Lecap con vencimiento el 31 de octubre, el Tesoro pagó 59,6%, frente al 75% de la última licitación. Para letras que vencen el 10 de noviembre, la tasa fue de 59,9% anual. Sin embargo, para un instrumento con vencimiento en diciembre, hubo que ofrecer un premio mayor: del 1,6% adicional previo al 2% actual. “En este caso no hubo incentivo de estirar duration, como sí ocurrió en la licitación de agosto a través de subas de encajes”, agregó Gedikian.

El mercado mostró preferencia por los instrumentos de corto plazo. “Los bancos e inversores no regulados continúan demandando la parte corta de la curva tasa fija, sin querer extender duration en instrumentos CER o letras TAMAR”, apuntó Eric Ritondale, de Puente. Dentro del menú de opciones, los bonos atados al dólar no recibieron ofertas. Sin embargo, para los analistas, la respuesta fue positiva dado el contexto de incertidumbre post elección: “El Gobierno impulsó el atractivo de la licitación con el BCRA bajando la tasa a la que remunera los pesos overnight en el mercado, eso generó un rally en las curvas de pesos que se habían desplomado el lunes post elección y volvió un poco más atractiva la oferta de la licitación”, destacó Francisco Mattig, economista de one618.

Por su parte, Pablo Repetto, de Aurum Valores, explicó: “La baja de tasas del Central en la ventanilla de operaciones simultáneas sirvió para descomprimir la tasa de caución, que es el alimento de la Lecap. Esto es algo que hace unos días en el Gobierno no lo veían, o preferían no verlo para contener con forceps el precio del dólar”. La estrategia del equipo económico, que ajustó variables tras la derrota bonaerense, buscó lograr un resultado positivo sin recurrir a un endurecimiento adicional de encajes. “Volver a subir la tasa con un tipo de cambio tan cerca del techo de la banda carece de efectividad para contener las presiones cambiarias”, concluyó Gedikian.

Analistas coinciden en que estos movimientos reflejan un replanteo del Gobierno respecto de la política monetaria post elecciones. “Parece que el Gobierno entendió que forzar el tipo de cambio salió muy caro en términos de actividad, en parte por la tasa y en parte por la señal de falta de sustentabilidad que mandaron no pudiendo acumular reservas”, señaló Gabriel Caamaño, de Outlier. En ese sentido, para Max Capital y Delphos, la baja de tasas sin presión en el tipo de cambio y con demanda sostenida de títulos en pesos constituye “una señal favorable” para los mercados.