El rector, el vicerrector y los decanos de las trece facultades de la Universidad de Buenos Aires difundieron un video en el que le solicitaron al presidente Javier Milei que no vete la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso Nacional. “Sigamos siendo lo que somos. Queremos seguir enseñando. Queremos seguir aprendiendo. Dentro de nuestras aulas. Con tranquilidad. Queremos que los mejores profesores sigan formando a las próximas generaciones. Que puedan quedarse. Que puedan seguir enseñando”, aseguraron los directivos en un mensaje de poco más de un minuto de duración.
En la pieza, difundida a través de las redes sociales de la UBA un día después de la derrota del Gobierno en las elecciones bonaerenses, los rectores hicieron hincapié en la situación económica de los docentes y no docentes: “Porque sin ellos, la universidad no sería la misma. Cada vez más seguido escuchamos que docentes, investigadores, estudiantes y no docentes tienen que dejar sus facultades porque no llegan a fin de mes”. Además, enfatizaron que “no queremos que nadie quede afuera. La Ley de Financiamiento Universitario es imprescindible para sostener la excelencia de la universidad pública”.
Las autoridades universitarias remarcaron que su pedido no tiene una orientación ideológica, sino que responde a la necesidad de garantizar la educación pública de calidad. “La UBA es de quienes estudian, de quienes enseñan, y de quienes encuentran en ella atención, respuestas, cuidado y profesionales de excelencia. Esta ley no es contra nadie. Es a favor de todos. Pedimos al Poder Ejecutivo Nacional que reglamente la Ley de Financiamiento Universitario. Que se implemente cuanto antes. Para poder seguir siendo lo que somos. Cuidemos lo que nos une. Cuidemos lo que funciona. Cuidemos la educación pública. Cuidemos la UBA”, concluyeron.
El reclamo de la universidad se produce en un contexto de tensión con el Gobierno, que ya había vetado una norma similar en 2024. Según la UBA, “esa decisión provocó una caída de casi la mitad del poder adquisitivo de los salarios, y este año la situación se agravó porque la recomposición salarial no logró compensar la inflación, lo que llevó a la UBA a declarar la emergencia salarial en marzo”. Por su parte, el presidente Milei anticipó en varias ocasiones que planea vetar la nueva ley, argumentando que afectaría el objetivo de mantener el superávit fiscal del Estado.
La Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Senado el pasado 22 de agosto, establece la convocatoria a paritarias para recomponer los salarios docentes y no docentes según la inflación, la actualización de los gastos de funcionamiento y la creación de fondos destinados a infraestructura, becas, carreras estratégicas y actividades académicas. Además, fija un esquema de financiamiento progresivo, que va del 1% del PBI en 2026 al 1,5% en 2031, buscando garantizar la sostenibilidad de la universidad pública en el mediano y largo plazo.





