El Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA) registró en agosto una variación de 1,6%, lo que significó una desaceleración frente al 2,5% de julio y un nivel similar al alcanzado en mayo pasado. El dato estuvo influido principalmente por la baja de productos y servicios estacionales, el retroceso en la cotización del dólar oficial y una merma en el consumo de los hogares, según el informe difundido por la Dirección de Estadística y Censos porteña.
Con esta cifra, la inflación en la Ciudad acumula un incremento del 20,0% en los primeros ocho meses del año, mientras que la variación interanual se ubicó en 37,4%. En agosto, los precios de los Bienes aumentaron 1,4% y los de los Servicios 1,7%, confirmando la tendencia de un mayor ritmo de suba en los servicios. En el acumulado anual, los Bienes avanzaron 14,0% y los Servicios 23,9%.
El informe oficial señaló que los precios estacionales “promediaron una caída de 2,7%, principalmente por las bajas en las tarifas del alojamiento en hoteles y de los paquetes turísticos. Le siguieron en importancia las variaciones negativas registradas en los precios de los pasajes aéreos y de las prendas de vestir (-0,4%)”. Por su parte, la inflación núcleo, que excluye precios regulados y estacionales, fue del 2%. Otro factor que incidió en el registro fue la leve baja del dólar oficial, que pasó de $1.385 en julio a $1.361 en agosto.
El titular del Instituto de Estadística, José María Donati, explicó que “en el valor mensual del IPCBA (1,6%) se puede señalar que incidió fuertemente la baja de algunos bienes y servicios estacionales, como las prendas de vestir. El correlato de esta situación se refleja en el valor de la inflación núcleo, que se ubicó en el 2,0% mensual. Y al igual que en 2024, la dinámica de aumentos de los servicios supera ampliamente a la de los bienes”. Según Donati, “en lo que va del año los servicios aumentaron un 23,9%, superando la variación acumulada de los precios de los bienes en prácticamente 10 puntos porcentuales”.
En el desagregado por rubros, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles subió 1,9% impulsado por los alquileres y los gastos comunes. Transporte trepó 3,0% debido a los incrementos en combustibles y automóviles, aunque la baja en pasajes aéreos moderó el alza. Salud avanzó 2,1% por los aumentos en las prepagas. Alimentos y bebidas no alcohólicas subió 1,0% con alzas en pan y cereales (2,2%), frutas (5,5%) y carnes (0,5%), mientras que las verduras retrocedieron (-1,2%). Finalmente, Restaurantes y hoteles subió 1,2% por el encarecimiento de comidas fuera del hogar, aunque la caída en tarifas de hoteles atenuó el incremento.
De esta forma, el dato de agosto muestra una desaceleración en la inflación porteña, aunque el peso de los servicios en la canasta continúa presionando sobre el índice y confirma una tendencia sostenida desde comienzos del año.





