El consumo masivo sigue en caída: bebidas, almacenes y productos de higiene, los más afectados

El consumo masivo continúa sin señales de recuperación, tras un 2024 que cerró con una de las peores caídas en dos décadas: una retracción del 13,9%, sólo superada por los derrumbes de 2002 y 2003. Con una nueva baja del 10,6% en enero, febrero de 2025 marcó el 15° mes consecutivo de contracción en la compra de productos esenciales, a pesar de que la inflación comienza a mostrar una desaceleración.

De acuerdo con el relevamiento de la consultora Scentia, las compras en supermercados y autoservicios cayeron 9,8% interanual en febrero, una cifra que, de todas maneras, podría ser algo menor si se ajusta por el día adicional que tuvo 2024 por ser bisiesto. “El mes mantiene el signo negativo, pero con un atenuante: podríamos asumir que hay 2 o 3 puntos que aportan de manera negativa por ese día de diferencia, por lo que la contracción sería menor quitando esa particularidad. De todos modos, está en línea con lo esperado”, señaló Osvaldo del Río, director de Scentia.

Los comercios más pequeños, como autoservicios y almacenes de barrio, fueron los más golpeados: registraron una caída del 12,6%, apenas por debajo del 13% de enero. Las grandes cadenas, por su parte, amortiguaron el golpe gracias a promociones y descuentos, cerrando el mes con una merma del 6,5%. El Interior del país fue el más afectado, con una retracción del 10,5% en las ventas, mientras que en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) la baja fue del 9,4%.

Entre los rubros más perjudicados, las bebidas lideran las caídas: las sin alcohol se desplomaron un 18,8% y las alcohólicas un 16,2%. También se redujo el consumo de productos “impulsivos” como alfajores, golosinas y cigarrillos (-10,5%), artículos de limpieza (-9,7%) y de higiene y cosmética (-8%). El segmento de desayuno y merienda cayó un 7,7%, mientras que otros alimentos lo hicieron un 4,9% y los perecederos un 3,3%. Como dato alentador, desde Scentia destacaron que “el precio promedio ponderado continúa su proceso de desaceleración respecto del mismo mes del año pasado”.

Frente a este panorama, las proyecciones del sector apuntan a una recuperación lenta, con expectativas de mejora hacia el segundo semestre. Las empresas estiman que, si la inflación se mantiene en torno al 1% o 2% mensual, el consumo podría repuntar y cerrar 2025 con un crecimiento del 3% en unidades vendidas.

En contraste con el estancamiento del consumo cotidiano, los bienes durables muestran una fuerte reactivación. La estabilidad del dólar, la vuelta del financiamiento en cuotas sin interés y la eliminación de impuestos explican el fenómeno. El rubro de electrodomésticos y tecnología experimentó un “veranito” de ventas con el evento “Electro Fans”, que duplicó las ventas respecto a los días previos. También repuntaron las ventas de autos 0 km, que crecieron un 71,3% interanual en febrero, según la Cámara de Concesionarios (ACARA), registrando el mejor inicio de año desde 2018.

El turismo internacional también mostró signos de recuperación, impulsado por el tipo de cambio y la política de “cielos abiertos”. En enero, los viajes al exterior aumentaron un 22%, con 1,5 millones de pasajeros. Las rutas más activas incluyeron conexiones entre Argentina, Brasil y Chile, especialmente aquellas que unen Aeroparque con São Paulo, Santiago y Río de Janeiro. También se destacó el fuerte crecimiento de los vuelos a Florianópolis, que subieron un 175% respecto al verano anterior.

Mientras los hogares ajustan sus gastos diarios, otros sectores capitalizan los beneficios del nuevo escenario económico. El gran desafío será que esa reactivación llegue también a las góndolas.

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