El gobernador de San Luis, Claudio Poggi, ha decidido llevar a cabo una medida poco convencional: la realización de exámenes toxicológicos aleatorios para todos los funcionarios de la administración pública provincial. A través de un decreto, Poggi no solo establece esta obligación para su gabinete, sino que también invita a otros poderes del Estado, como el Judicial y el Legislativo, a adoptar medidas similares. “Voy a firmar un decreto para comenzar con controles toxicológicos obligatorios para todo el gabinete de funcionarios políticos del Gobierno de la provincia de San Luis. Tiene que ver con la ejemplaridad y la coherencia que deben ostentar quienes ejercemos políticas públicas”, afirmó el gobernador al firmar el decreto.
La decisión de implementar esta medida por decreto surge debido a la falta de consenso en la Legislatura para aprobarla como ley. “Recurrí a un decreto, que sí es una atribución del gobernador, con competencias para el Poder Ejecutivo”, justificó Poggi. Los narcotests se realizarán de manera aleatoria y confidencial, incluso por sorteo, y están diseñados para “ayudar” a los funcionarios en su trabajo. Según el mandatario, esta iniciativa busca asegurar que los funcionarios mantengan estándares de integridad y responsabilidad, fundamentales para la gestión pública. “Se harán de manera aleatoria, incluso podría ser por sorteo, con total reserva de identidad y evitando la discrecionalidad”, añadió.
En el decreto, Poggi especifica que los controles se aplicarán a ministros, secretarios, directores y otros funcionarios con jerarquía equivalente. También se incluye al jefe y subjefe de la Policía provincial, así como a los directores del Servicio Penitenciario Provincial y a funcionarios de organismos estatales. “Estamos dando un paso muy importante en la lucha contra este flagelo, una lucha contra los que venden drogas ilegales; y estamos dando una lucha muy importante para cuidar a nuestra familia, a nuestros jóvenes, a nuestros niños”, sostuvo el gobernador, enfatizando el impacto que la drogadicción tiene en la sociedad y la necesidad de prevenir su proliferación.
Poggi, quien asumió la gobernación tras desplazar a los hermanos Rodríguez Saá del poder después de 40 años, también impulsa otras reformas, incluyendo una nueva Constitución que impida la postulación de familiares del gobernador en la provincia. En comparación, la Policía de Córdoba, desde agosto, ya cuenta con controles de drogas aleatorios para sus agentes, lo que establece un precedente en el país. El ministro de Seguridad cordobés, Juan Pablo Quinteros, ha destacado la importancia de estos controles para garantizar la seguridad pública y el profesionalismo dentro de la fuerza. “No hizo falta que pasara nada para hacer esto. Tenemos 22 mil policías y tengo que garantizar que estén sanos en la calle”, concluyó Quinteros, subrayando la necesidad de mantener la integridad en las fuerzas de seguridad.
En este contexto, la implementación de controles toxicológicos en San Luis representa un enfoque proactivo del nuevo gobierno provincial para abordar la problemática de las adicciones y asegurar la transparencia y la responsabilidad en el ejercicio de la función pública.





